COYUNTURA

No al Whitewash/ Blanqueamiento de Marsha P Johnson.

No al Whitewash/ Blanqueamiento de Marsha P Johnson.

Por Ishmael Bishop

Marsha Contranarrativas.jpg

Desde su origen a fines de la década de 1960, el movimiento del orgullo ha hecho referencia a una coalición de organizaciones de base, miembros de la comunidad, activistas, trabajadore/as sexuales y disidentes de género y sexuales que se unen para celebrar la diversidad dentro de la comunidad LGBTQ +.  Marsha P. Johnson fue arquitecta de algunas de las primeras disputas de Pride y, debido a su resistencia ante el conservadurismo recalcitrante, la homofobia, el racismo, la transfobia y la discriminación, el movimiento del orgullo vive hasta el día de hoy.

El Orgullo original fue un motín incitado fuera del Stonewall Inn en Greenwich Village en la ciudad de Nueva York en 1969. Algunos historiadores consideran que el motín de Stonewall es la chispa del movimiento moderno de derechos LGBTQ. Otros defienden a Stonewall como un símbolo de resistencia a la discriminación social y política que enfrenta la comunidad LGBTQ efectuada por la policía.

 Si bien el orgullo se proclama como muchas cosas para muchas personas, incluido el ser un pilar de la inclusión y los derechos civiles en este país, el movimiento del orgullo continúa provocando contradicciones entre aquellos que históricamente han permanecido al margen.

 En 2015, una dramática reproducción cinematográfica de la rebelión de la ciudad de Nueva York en 1969, titulada Stonewall, dirigida por Roland Emmerich, fue fuertemente criticada en los medios por su deliberado blanqueamiento de la historia. Varios escritores señalaron los numerosos borramientos, silenciamientos de la película, aunado a su elenco predominantemente blanco como fallas épicas. En particular, el protagonista Danny Winters (interpretado por Jeremy Irvine) reflejó la encarnación de esa política blanca cisgénero queer, antítesis exacta de Marsha P. Johnson, a quien inmerecidamente se ha invisibilizado, siendo en la reflexión de mucho/as quien verdaderamente arrojó el ladrillo que provocó los disturbios.


En 2017, el documental de Netflix, La muerte y  vida de Marsha P. Johnson de David France, también trató de contar la historia de Johnson, incluida su participación en el frente del motín de Stonewall. Sin embargo, tras su debut, el documental fue criticado  cuando David France fue acusado de robar, plagiar toda su investigación a la activista, cineasta y escritora Reina Gossett. En un artículo de opinión, Gossett, una travesti negra y co-directora de la película ¡Feliz cumpleaños, Marsha !, aborda con profundidad por la falta de recursos disponibles para las mujeres trans de color para crear proyectos que celebren a su comunidad.

Gossett destaca de manera extraordinaria la contradicción entre la visibilidad, una conquista histórica del movimiento del Orgullo y la intensificación de la violencia contra las personas trans. 


Ella escribe:

“Ahora es más importante que nunca que las personas trans y disidentes de género seamos lo/as arquitecto/as de nuestras propias narraciones. Si bien la visibilidad trans está en su punto más alto, con personas trans representadas cada vez más en la cultura popular, la violencia contra nosotro/as nunca ha sido tan alta. La representatividad no basta, la representatividad que no está articulada a demandas concretas para cubrir nuestras necesidades más básicas nos deja sin recursos materiales o apoyo tangible, y este ciclo nos sujeta a un legado que incrementa la violencia y aislamiento ".

A días de haber pasado el orgullo, es crucial que aprendamos y entendamos nuestra historia a través de los ojos de aquello/as que han luchado a través de ella.

Marsha P Johnson fue una revolucionaria transexual negra, trabajadora sexual y drag queen, que a menudo fue ignorada y expulsada de la organización LGBTQ en general, debido a su identidad de género, raza, portadora de VIH + y ocupación. Durante su vida, Johnson sufrió muchos abusos tanto en su vida personal como profesional,  lo cual puede vincularse directamente a su posición como trans negra. Lo que es aún más desafortunado es que la muerte prematura de Johnson a los 46 años sigue aún sin resolverse, lo que ilustra cómo el movimiento LGBTQ dominante prioriza a alguno/as, de hecho, se define a sí mismo por la muerte de un puñado selecto de alguno/as, pero ciertamente no ha sido igual de empatico con la muerte y la violencia de de otro/as.

Luego de los eventos en Stonewall, Johnson se unió al Frente de Liberación Gay con su amiga Sylvia Rivera. El GLF cumplió su misión de mejorar las condiciones materiales de la comunidad  LGBTQ mediante la erradicación de las leyes homofóbicas y las ordenanzas de la ciudad. Un periódico de la década de 1970 titulado Come Out declaró: “el Frente de Liberación Gay da la bienvenida a cualquier persona gay, independientemente de su sexo, raza, edad o comportamiento social. En comparación de algunas otras organizaciones homosexuales de la época que se avergonzaban de su comunidad drag o travesti. El GLF cree que debemos aceptar a todos nuestros hermanos y hermanas incondicionalmente ”. Bajo esta pancarta, Johnson y Rivera encontraron una familia y un hogar de bienvenida.

Marsha Cont 1.jpg


En junio de 1970,  tuvo lugar la primera marcha del GLF en la ciudad de Nueva York. Estas marchas, en las que Rivera y Johnson tuvieron una participación protagónica en la organización, se desarrollarían de manera exponencial y se convertirían en lo que en 2019 llamamos Orgullo. Ese mismo año, Johnson y Rivera formaron Street Transvestite (ahora Transgender) Action Revolutionaries (STAR), una organización comunitaria que brindaba servicios a jóvenes LGBTQ sin hogar en ciudades seleccionadas de los Estados Unidos e Inglaterra. En la década de 1980, Johnson se convirtió en una activista de la Coalición del SIDA para la  Liberación del Poder (ACT UP) con quien protestó en Wall Street contra la inaccesibilidad de los nuevos medicamentos contra el VIH / SIDA.


Es importante darse cuenta que el trabajo de Johnson trascendió la raza, la clase y el género, vínculo vivienda, salud mental, estratificación laboral de una manera que el movimiento LGBTQ, más grande y más blanco parece no interesarle como parte de su lucha y su disputa política.


“Gran parte de lo que Marsha tuvo que enfrentar sigue siendo una realidad para mucho/as de nosotro/as. La historia de Marsha me ha ayudado a identificar las conexiones entre el borramiento histórico de las mujeres trans de color del movimiento LGBT, y las formas contemporáneas de violencia transfóbica anti-negra que ocurren hoy ".

La era del del Orgullo de Johnson fue un movimiento que buscaba mitigar las lamentables condiciones que impactaron a lo/as más vulnerables de la ciudad de Nueva York. El orgullo, en ese momento, era una oportunidad para abogar abiertamente en nombre de aquello/as que fueron más directamente perjudicado/as por el poder estatal, la policía y el entramado estructural anti LGBTQ de la sociedad estadounidense.

Marsha Cont 3.png


A principios de la década de 1990, el movimiento del orgullo comenzó a transformarse más o menos en lo que es hoy, principalmente en un evento de celebración equipado con patrocinios corporativos, conciertos, lugares para fiestas. Sin embargo, el orgullo sigue siendo un sitio fértil para exigir acción política. En 2017, el colectivo "No Justice No Pride", un colectivo de activistas con sede en Washington, DC orientado a identificar la complicidad del movimiento LGBT con los sistemas de opresión", incluidos los departamentos de policía de DC, anunció un conjunto de demandas públicas durante el desfile del orgullo. Asunto que llevó a que pausaran el festival por más de 90 minutos.


El orgullo es un momento para celebrar qué tan lejos hemos llegado como  comunidad, lejos de un lugar de crueldad y adversidad abyecta al que estábamos sometidos hasta el lugar de representatividad donde estamos ahora.

Claramente, todavía hay mucho que lograr en la lucha por la igualdad y la no discriminación. Como escribe Micah Bazant, "No hay orgullo para alguno/as de nosotro/as sin la liberación de todos nosotro/as", esto puede ser una metáfora elocuente de la persistencia del activismo de Johnson. El trabajo de su vida me enseña que no tiene sentido enorgullecerse de las victorias superficiales que mejoran las vidas de alguno/as, mientras que muchos otro/as continúan sufriendo en silencio.

El orgullo no es directamente un evento para que gays, cisgéneros, hombres y mujeres blanco/as disfruten y se sientan cómodos participando. Más bien, el orgullo es un renacimiento de una nueva energía y deseo político. 


"No hay orgullo selectivo para alguno/as de nosotro/as sin la liberación de todo/as nosotro/as".

Publicado originalmente en www.medium.com

Traducción: Contranarrativas


Marsha Cont.jpg

Simbología de la nueva revolución en Sudán.

Simbología de la nueva revolución en Sudán.

Por Fabián Villegas.

Alguna vez escuche decir a Elaine Brown a propósito de “Black Panthers” que en el cuerpo de la opresión toda política es una disputa estética, y toda disputa estética es inherentemente política.

El mes de Abril el nombre de Alaa Salah y la historiografía del Tobe como símbolo de resistencia sudanesa se han desbordado de los encabezados a los bordes editoriales de muchísimos periódicos y medios de comunicación en el mundo. La fotografía icónica de Alaa Salah parada arriba de un automóvil, cantando, haciendo spoken word, y dando un discurso con la mano apuntando al cielo en medio de una multitud que le coreaba “Thawra” (revolución en árabe) no solo ha permitido visibilizar las masivas movilizaciones populares en todo Sudán, sino que además ha permitido mediatizar globalmente la voz y la imagen de las protestas y la lucha en Sudán.

Las protestas iniciadas desde Diciembre 2018 han llevado a dimitir de su cargo después de 30 años al presidente Omar Al Bashir. Lo que empezó siendo una movilización inocua por el alza en los precios del combustible, la harina, y por la enmienda en la constitución que permitía a Al Bashir presentarse para un nuevo mandato en el 2020, terminó siendo una revuelta de meses que ha sido capaz de articular múltiples segmentos de la sociedad sudanesa, religiosos y no religiosos, pertenecientes a diferentes etnias, estudiantes, sindicatos, movimientos sociales, sociedad civil, organizada bajo la consigna de derrocar el régimen de Omar Al Bashir.

Dicen los arabistas del siglo XXI, me imagino que tomando como referencia los casos de Egipto, Túnez, Marruecos, Libia, Yemen que no hay movilización inocua en la región, que las llaves de la revolución están en la revuelta pacífica, en aquella que se inaugura primero como inocua, nunca en la movilización violenta, esa lo único que produce es un reacomodo de las fuerzas políticas o una transición simulada en la estructura del régimen. Esta reflexión se puede leer literal o metafóricamente según de qué lado de las fuerzas juegue el lector. El libreto detrás de la “Primavera Árabe” le dio severas advertencias al pueblo y a todas las fuerzas políticas; no menosprecie la opacidad de su enemigo, toda indignación puede ser instrumentalizada políticamente por aquellos que bajo la coyuntura de crisis se presenten como sus amigos, las guerras son híbridas probablemente cuando más ausente y silente percibe a su enemigo, es posiblemente cuando este siendo más efectivo, en geopolítica se dice que es natural ver y no ver enemigos, sentirse asediados por una multi heterogeneidad de enemigos.

Está claro que el golpe de estado dado por el ejército sudanés a Omar Al Bashir, es una estrategia de estado a largo plazo para simular una transición de régimen, y no un derrocamiento formal de la estructura y la administración.


Omar Al Bashir y su régimen tiene que ser puesto en el paredón por muchísimos crímenes de lesa humanidad, crímenes que no cometieron solos, en los que coadyuvaron  con algunas potencias imperiales y otras figuras de la región que permitieron dibujar la cartografía necropolítica de Darfur y muchos escenarios mas..


Dice Alaa Salah en una de sus consignas “Fui educada para amar nuestra casa”, en un ejercicio intertextual para aludir metafóricamente a la representación opresiva de la mujer sudanesa bajo el régimen de Al bashir, como para aludir al papel histórico de las mujeres tanto en estas protestas, como en las emblemáticas revueltas populares contra las dictaduras en los años 60s y 80s.


Llama la atención que frente al enorme discurso de Alaa Salah, sobre desigualdad racial, discriminación étnica, violencia de género, precarización, y violencia de estado,  la prensa internacional de Occidente haya construido un relato descafeinado, despolitizado y colonial sobre una supuesta “heroína de Sudán”.


No deja de producir suspicacia la uniformidad narrativa, el consenso con la que las editoriales de Occidente y agencias de noticias de todo el mundo tratan la coyuntura en Sudan.

Bien se dice, nunca, nunca hay que menoscabar las sospechas.


Ash-shaʻb yurīd isqāṭ an-niẓām se grita de Sudan hasta Argelia.


Sudan Contranarrativas.jpg

" Si vienen por mi en la mañana, vendrán por ti en la noche". Assange y la traición de Lenin Moreno.

“Si vienen por mi en la mañana, vendrán por ti en la noche”. Assange y la traición de Lenin Moreno.


El apresamiento esta mañana de Julian Assange en la sede de la embajada de Ecuador en Inglaterra pone de manifiesto entre otras cosas una de las prácticas de mayor servilismo, subordinación por parte de Jefes de Estado en Latinoamérica a los caprichos de Washington. Así como violaciones flagrantes a protocolos de derecho internacional. Decía esta mañana el ex presidente Rafael Correa “Bajo qué escenario pudo haber sido posible que la policía británica irrumpiera en la sede de la embajada Ecuatoriana, imaginense el conflicto diplomático que representaría que la policía de Ecuador irrumpiera en la embajada de los Estados Unidos”.


El apresamiento de Assange fue fríamente negociado por el presidente Lenin Moreno como intercambio contractual para acceder a apoyo financiero de los Estados Unidos, así como otro conjunto de condiciones que van desde la convalidación del aislamiento de Venezuela, hasta darle carpetazo al escandaloso caso de la empresa Chevron.  


El papel de Lenin Moreno en la presidencia de Ecuador no ha sido otro que el de un interlocutor y administrador de los intereses de Washington, capaz de prestarse a todo tipo de calumnias, campañas de persecución y agendas sistemáticas de desestabilización y desmantelamiento de las conquistas políticas históricas que trajo la revolución ciudadana del ex presidente Rafael Correa.


Bien dicen que en derecho internacional todo opera con una perversa lógica de excepcionalidad jurídica, donde se norma y se ejemplariza con el eslabón más débil de la cadena, primando siempre los intereses de las potencias. Lenin Moreno y su familia están señalados en los “Ina Papers” en uno de los mayores escándalos de corrupción, que podría ponerlo en tan solo par de meses en la cárcel por acusaciones de fraude, lavado de dinero, asociación delictiva y enriquecimiento ilícito. Sin embargo hasta ahora no vemos una presión clara por parte las fiscalías, congreso y organismos internacionales de búsqueda de impartición de justicia. Dicen las malas lenguas que lo que precipitó el apresamiento de Assange fue un revanchismo de Lenin Moreno, justamente a partir que Wikileaks hiciera público el escándalo de los Ina Papers que incriminan a la familia Moreno. Aun cuando a la fecha Jullian Assange no tiene relación con Wikileaks.

Sin ánimos de seguir instalados en el lacayismo patético, la inmoralidad  y la ausencia de toda ética en Lenin Moreno, la criminalización por parte del gobierno de los E.U, de Julian Assange representa una de las grandes embestidas públicas contra el derecho a la información, el libre ejercicio de periodismo de investigación, la inviolabilidad de los derechos humanos y el derecho a libertades democráticas históricas.

De que se juzga a Julian Assange? ¿De facilitar información a las agencias de noticias sobre violaciones de derechos humanos, crímenes de guerra cometidos por el gobierno de los E.U? ¿Del trabajo de espionaje diplomático llevado por las agencias públicas y privadas del establishment de Washington sobre el resto del mundo?  


La potencia no descansa, ni da tregua. Citada de más esta aquella frase de Angela Davis

Si vienen por mi en la mañana, vendran por ti en la noche.”



Asng.jpeg

Marielle: El lenguaje de una nueva imaginación política.

Por: Fabián Villegas.

A un año del asesinato de Marielle el entramado de impunidad, las células de paramilitarismo y crimen organizado alrededor de la administración de Jair Bolsonaro se han desbordado. Los rituales del poder, y la retoricas de las 3 principales bancadas (militar, pentecostal, agronegocio) sobre las que se sostiene la institucionalidad política del neo fascismo brasileño han dejado claro que la coyuntura no solo se trata de una disputa del poder político, sino de una sistemática política de persecución, intimidación, criminalización, y eliminación fáctica de cualquier reivindicación de la vida democrática en el Brasil post golpe de estado.

De las recientes amenazas de muerte que obligaron al diputado del PSOL Jean Wyllys a dimitir en su puesto, a los asesinatos impunes en Paraíba de integrantes del MST, (Movimiento de los Sin Tierra), a la búsqueda por tipificar penalmente las actividades de los movimientos sociales como terrorismo, a la impunidad cínica sobre el caso de Marielle, hay una lógica sistémica, institucional, de estado, de absoluta y perversa complicidad.

Cualquiera que conoce la cartografía de Río, identifica las redes de crimen organizado, paramilitarismo, cobro de piso, tráfico y extorsión que mueven los hilos de la seguridad y la vida pública de Acari a Barra de Tijuca. Hilos que en palabras de muchas y muchos activistas, como era el caso de Marielle, son totalmente manejados por una élite de policías retirados, y ex militares del estado de Río de Janeiro.

Marielle desde el 2014 había intensificado un modelo de activismo, lucha frontal, y denuncia contra la militarización, el genocidio civil de la población negra, la violación ampliada de derechos humanos en las favelas, las desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, criminalización de la pobreza por parte de la Policía Federal de Río, y un esquema híbrido de paramilitarismo que articula distintas instituciones y actores de la seguridad pública y el sistema de justicia brasileño. En el que participan la policía federal, las fiscalías, congresistas, la elite militar, grupos empresariales, y sicarios de poca monta.  

Es este mismo esquema híbrido de terrorismo de estado y paramilitarismo sobre el que se sostiene la encubierta “oficina del crimen”, instancia ambigua de estado a la que se responsabiliza de coordinar, planificar, y ejecutar crímenes de estado, como el homicidio de Marielle Franco y Anderson Gomes.

Es una obviedad decir que el homicidio de Marielle fue un crimen de estado selectivo, planificado durante más de 3 meses, en el que poca relevancia tienen los autores materiales, frente al sospechosismo papel de la policía y las fiscalías, que no han hecho otra cosa que encarnizar una lucha burocrática para obstaculizar una investigación que puede terminar por involucrar a actores claves de la política brasileña .

Así como protegerse en las argucias del derecho positivo desestimando todo bajo la narrativa de “no ser pruebas suficientes”.

No ha sido suficiente que los detenidos hace dos días en Barra de Tijuca son ex policías del Estado de Río de Janeiro, ni que el subfusil HK-MP5 en Brasil está restringido a personal de seguridad militar, ni que los casquillos de las balas usadas en el homicidio de Marielle pertenezcan a un lote de municiones de la policía federal. Tampoco parece ser suficiente que uno de los hijos de Bolsonaro haya sido por mucho tiempo pareja de la hija de Ronnie Lessa, señalado como el responsable de disparar el fusil HK-MP5 sobre  Marielle Franco, y Anderson Gomes. Tampoco parece ser suficiente que el residencial en Barra de Tijuca donde fue aprehendido uno de los detenidos auspicia una vivienda de los Bolsonaro. Tampoco parece ser suficiente el que uno de los detenidos haya publicado una foto con Jair Bolsonaro en facebook poco antes de ser “elegido” como presidente. Tampoco el que particularmente la policía de Río haya perdido un lote de municiones, no haya hasta ahora encontrado ni el arma, ni el automóvil con el que se llevó a cabo el homicidio, e incluso el que se haya identificado por parte de la abogada de Marielle mecanismos del poder público para obstaculizar la investigación.


Lo cierto es que no estamos ni siquiera frente un escenario de negligencia, o indiferencia en términos de impartición de justicia, somos espectadores de una perversidad monstruosa, en la que las omisiones, los encubrimientos torpes del estado no son errores sino lenguajes implícitos de intimidación y culpabilidad cínica, que acreditan esa vieja aporía de la demanda de impartición de justicia en el fascismo social.


“Para que nos preguntan por sus desaparecidos, si saben que nosotros los desaparecimos, como también saben que no les podemos decir públicamente que nosotros los desaparecimos, así que les diremos públicamente que los seguiremos buscando, mostrándoles en la cara todas las evidencias que nos señalan como los culpables, no para que nos culpen o nos juzguen sino para que ustedes se sientan intimidados”.


El legado de Marielle es inmenso, es un faro de dignidad contra el racismo institucional, la militarización, el neo malthusionanismo y la criminalización de la pobreza, el sistema carcelario, el abuso policial, el derecho penal brasileño, la desigualdad de renta y la vivienda, la precarización, el hacinamiento, la homofobia, transfobia, la violencia de género, los vectores de opresión, desigualdad y violencia múltiple de las mujeres faveladas, la salud sexual, violencia obstétrica, el acoso, la falta de derecho al espacio público, la nulidad de políticas culturales, la colonialidad y las construcciones opresivas de ciudadanía.


Marielle nombró el genocidio civil y la criminalización a la que ha estado expuesta la población negra de las periferias y favelas. Brasil tiene una población carcelaria de más de 500.000 presos, la tercera más grande del mundo sólo detrás de Estados Unidos y China, de los cuales se estima que entre un 70 y 80% son jóvenes negro/as, empobrecido/as y periférico/as. Una de las principales causas de muerte de jóvenes negros entre 17 y 30 años es por asesinatos en manos de la policía. El riesgo que enfrenta un joven negro a morir asesinando se dispara 14 veces más que el de un joven blanco en el estado de Paraiba, 9 veces más en el estado de Alagoas, y 5 veces más en el estado de Ceará en el noreste del país. Cifras oficiales arrojan un promedio de 6 muertos al día, poco más de 2.300 al año asesinados a manos de policías, militares y civiles. De esos asesinatos solo entre el 5 y el 8% tienen un acompañamiento legal, el resto quedan totalmente impunes.

Bien decía Benedita Silva acerca de Marielle “Como mujer negra, el asesinato sistemático de jóvenes negros es también una lucha del feminismo negro, una lucha de la mujer negra”. Brasil fue el último país de América en abolir su esclavitud, no es accidental la vigencia tan agresiva de las estructuras de colonialismo interno en el seno de su sociedad. Las condiciones sociales de existencia de la población negra son porcentualmente las más desfavorecidas del cuerpo social, los mayores niveles de desempleo, los índices salariales más bajos, los índices de mortalidad más altos, tasas de analfabetismo considerablemente altas, los índices más bajos en acceso a educación superior, vivienda, salud, participación política etc.


La lucha de Marielle es la lucha genealógica de la sociedad brasileña, la lucha de desmitificación de la democracia racial, la lucha contrahegemónica contra ese derecho penal que se creó fundacionalmente como un modelo regulatorio, de criminalización de la población negra y la pobreza, como un mecanismo que a través de la justicia naturaliza el desarrollo desigual de todos sus ciudadanos.


Larga Vida Marielle.


Exijimos Justicia.


Marielle Contranarrativas 1.jpg
Marielle Contranarrativas.jpg

Martin Luther King Jr era un radical, no esterilicemos su legado.

Martin Luther King Jr era un radical, no esterilicemos su legado.

Por: Cornel West

La principal advertencia de Martin Luther King Jr sobre nosotros es de carácter espiritual y moral. El valiente y compasivo ejemplo de King rompe la dominante alma neoliberal de dinero, bombas e inteligencia estratégica. Su gran lucha contra la pobreza, el militarismo, el materialismo y el racismo socava la retórica superficial y la postura pretenciosa de los llamados progresistas, así como el desprecio sincero y los prejuicios deliberados de los auténticos reaccionarios. King no fue ni perfecto ni puro en su testimonio profético, pero ha sido “real”,  en marcado contraste con las apariencias y simulacros impulsados por el mercado que rige nuestros días.
En este breve momento de celebración de la vida y la muerte de King, deberíamos sospechar de los que cantan sus alabanzas pero se niegan a pagar el costo de encarnar la acusación de King contra el imperio, el capitalismo y el racismo de los Estados Unidos que habita sus propias vidas.

51 años después de la muerte de Martin Luther King, estamos buscando a ese alguien que luche por la justicia.

Ya estamos acostumbrados al deprimente espectáculo cada año, cada mes de enero de los "fanáticos" de King que nos dan las versiones sanitizadas y descafeinadas de su vida. Ahora llegamos al 51 aniversario de su asesinato, y una vez más nos encontramos con versiones esterilizadas de su legado. Un hombre radical profundamente odiado y despreciado es reformulado, asimilado como el políticamente “moderado” que todo mundo ama.

Estos revisionistas neoliberales crecen y se desarrollan bien entre su “perspicacia” de espectáculo, entretenimiento  y su visibilidad como líderes de opinión pública. Sin embargo, rara vez, alguna vez, han dicho algo acerca de lo que habría preocupado a King hoy en día, como los invasivos drones estadounidenses, las redadas en casas y los sitios de tortura. Tampoco los hemos visto levantar sus voces sobre la desigualdad rampante, la pobreza o la hegemonía de Wall Street bajo las administraciones neoliberales, sea el presidente blanco o negro.


El asesinato policial de Stephon Clark en Sacramento puede agitarlos, pero a las masacres imperiales en Yemen, Libia o Gaza son profundamente indiferentes. ¿Por qué? Porque muchos de los "fanáticos" de King tienen miedo. Sin embargo, uno de los dichos favoritos de King fue "Prefiero estar muerto a tener miedo". ¿Por qué tienen miedo? Porque temen por sus carreras, puestos, y aceptación por parte del establishment neoliberal. Sin embargo, King alguna vez dijo con molestia: "Lo que estás diciendo puede darte la beca de una fundación, pero nunca te llevará al Reino de la Verdad".

El alma neoliberal condiciona nuestro día a día, rechaza la integridad, la honestidad y el coraje, y premia la corrupción a todos los niveles, la hipocresía y la cobardía. Para tener éxito es vital forjar una imagen descafeinada, no amenazadora, mantener tu imagen corporativa, expandir tu red pecuniaria y mantener una distancia de las críticas de Wall Street, los líderes neoliberales y especialmente la ocupación israelí de las tierras y pueblos palestinos.

Martin Luther King Jr rechazó la popularidad en su búsqueda de la grandeza espiritual y moral, una grandeza medida por lo que estaba dispuesto a renunciar y sacrificar debido a su profundo amor por las personas de la vida cotidiana, especialmente las personas negras vulnerables.

El alma neoliberal no toma riesgos y evade el costo de cualquier testimonio profético, incluso cuando se presente como "progresista".

El asesinato de Martin Luther King Jr. fue el resultado final de la fusión de las perversas elites supremacistas blancas en el gobierno, la cultura de la “ciudadanía estadounidense” y los cobardes profesionales liberales que le temían al movimiento radical de King contra el imperio, el capitalismo y la supremacía blanca.

Si King estuviera vivo hoy, sus palabras se levantarian contra ataques contra las invasiones, ocupaciones, asesinatos policiales, castas en Asia, la opresión en Europa, así como la desigualdad y pobreza rampante que produce la riqueza capitalista, que amenza a la mayoría de los que hoy cantan sus alabanzas. Como acertadamente predijo: "Sin embargo, estoy muy triste ... porque quienes me investigan no me conocen realmente, no conocen ni mi compromiso ni mi vocación".

Si realmente queremos conocer a King en todos sus falibles testimonios proféticos, debemos deshacernos de cualquier perspectiva neoliberal y tomar en serio en nuestras palabras y hechos, sus críticas y resistencias al imperialismo, capitalismo y xenofobia  de los Estados Unidos. No hace falta decir que su condena implacable a la escalada del gobierno neofascista de Trump sería inequívoca, pero no sería visto como una excusa para restar importancia a todo ese proyecto de continuidad,de administraciones represivas de los dos gobiernos de Bush, Clinton y la era Obama.

De hecho, en un momento cuando la pesadilla estadounidense aplastó su sueño, King observó: "No tengo ninguna fe en que los blancos en el poder respondan de la manera correcta ... nos tratarán como lo hicieron con nuestros hermanas y hermanos japoneses en la segunda guerra mundial. Nos tiraran a los campos de concentración. Los Wallaces y los Birchites tomarán el control. Los enfermos y los fascistas serán fortalecidos. Acordonarán el gueto y emitirán pases para que entremos y salgamos ".

Estas palabras pueden sonar como las de Malcolm X, pero son las de Martin Luther King Jr, con una relevancia innegable para los procesos neofascistas de nuestros días.

El último sermón de King se tituló: Por qué América se puede ir al infierno. Su soledad personal y su aislamiento político se hicieron grandes. J Edgar Hoover dijo que era "el hombre más peligroso de Estados Unidos". El presidente Johnson lo llamó "un predicador negro". Los compañeros ministros cristianos, blancos y negros, le cerraron sus púlpitos. Los jóvenes revolucionarios rechazaron y trataron de humillarlo con huelgas, y abucheos. La revista Life, que se hizo eco de la revista Time, del New York Times y del Washington Post (todos los bastiones del establishment liberal), destrozaron la postura antibélica de King, catalogandola como "una calumnia demagógica que sonaba como un guión de Radio Hanoi".


Y el principal periodista negro de la época, Carl Rowan, escribió en el Reader's Digest que la "exagerada valoración de King sobre su propia importancia" y la influencia comunista en su forma de pensar hizo de KIng "persona no grata para Lyndon Johnson", "alienó a muchos de los amigos del negro y armó a los enemigos del negro.”

Uno de los últimos y verdaderos amigos de King, el gran rabino Abraham Joshua Heschel, dijo proféticamente: "Todo el futuro de Estados Unidos dependerá del impacto y la influencia del Dr. King". Cuando King fue asesinado, muchos de nosotros morimos. Las balas absorbieron parte del espíritu libre y democrático del experimento estadounidense. Al día siguiente, más de 100 ciudades y pueblos estadounidenses estaban en llamas: ¡esta vez el fuego había llegado de nuevo!

Hoy, 50 años después, la crisis imperial estadounidense se profundiza. ¡Y el legado radical de King se mantiene principalmente entre los jóvenes que se están despertando y los ciudadanos militantes que eligen ser extremistas de amor, justicia, coraje y libertad, incluso si nuestras posibilidades de ganar son las de una bola de nieve en el infierno! Este tipo de extremismo imparable como el de King es una amenaza para todo el status quo.

Publicado originalmente en The Guardian.

Traducido por Contranarrativas.

martin-luther 1.jpg
Martin Luther 2.jpg
Martin 3.jpg

Elaine Brown: "El movimiento feminista en Estados Unidos, dominado por ideales burgueses blancos".

Entrevista a Elaine Brown

Por Maria Colera Intxausti

Publicado en español por : www.investigaction.net

Elaine Brown presidió el Partido de las Panteras Negras entre 1974 y 1977. Es autora de la autobiografía Una cata de poder. Historia de una mujer negra (Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2015) y actualmente se dedica a la lucha contra el complejo penitenciario industrial de EEUU. Entrevista

 

Dices que «nuestro objetivo era lograr la liberación de los negros, no la igualdad ante la ley, la que suponía aceptar el sistema tal cual era». ¿Cómo valoras, en este sentido, el movimiento Black Lives Matter?

 

Bueno, en primer lugar preguntaría ¿qué es esto? ¿es un movimiento? No me suena que sea un movimiento. Voy haciendo esta pregunta en todas partes y esta gente se enfada mucho conmigo, pero a mí me da ya que no están haciendo nada. No puedo entender cómo se les puede decir movimiento. ¿Qué nos hace pensar que este hashtag haya evolucionado hasta convertirse en un movimiento? Pero es que a pesar de que se pudiera calificar como iniciativa organizada, ¿qué hacen?¿Cuál es su objetivo? La mayoría de la gente de BLM apoyó a Hillary Clinton. ¿Cómo puedes ser negro y apoyar a Hillary Clinton?

Empezaron como una iniciativa para denunciar la brutalidad policial, y no era más que eso. Después evolucionaron con lemas como «Manos arriba, no dispares». Qué pensamiento más revolucionario,¿eh? Veo que no dicen nada sobre cuestiones relacionadas con cambios fundamentales, ni que tengan una agenda ni que hagan ninguna acción en este sentido.

 

En la misma línea, ¿qué piensas sobre el feminismo liberal?

 

El movimiento feminista en Estados Unidos está dominado por ideales burgueses blancos. Te hablan de derechos reproductivos, pero sin recordar que la tan honorable Margaret Sanger, quien nos dio la planificación familiar, era realmente una eugenicista, partidaria de eliminar ciertas poblaciones, y que las primeras clínicas de interrupción del embarazo las abrieron precisamente en Harlem.

Por otra parte, cuando hablan de romper el techo de cristal, lo que quieren decir realmente es que quieren participar en el ámbito empresarial y que quieren igualdad para oprimir en igualdad de condiciones, entre otras a otras mujeres.

Igualmente, en este movimiento no encontrarás prácticamente a ninguna mujer negra o latina. En la práctica, se trata de un movimiento de mujeres blancas, y así ha sido en la primera ola, en la segunda y en la tercera.


En cualquier caso, ¿no crees que sí existen unos derechos por los que tenemos que luchar las mujeres trabajadoras?


Claro, esto no quiere decir que no considere que sí hay determinadas cuestiones que afectan de manera específica a las mujeres pobres y las mujeres negras y latinas, y que no crea que estas cuestiones deben abordarse como problemas de las mujeres. Las mujeres negras son el colectivo más pobre del mundo y en el África subsahariana, por ejemplo, las mujeres negras son aún más pobres que los hombres. Pero nadie habla de estas mujeres, al igual que en EEUU nadie habla de las mujeres pobres que se dedican a cuidar a sus hijos.

Así pues, vemos como muchas feministas lo que hacen es imponer su estilo de vida y sus valores burgueses, ya que consideran que son los correctos y que ellas deben definir qué es lo que queremos y necesitamos. Esto se refleja claramente en la Reforma de la Asistencia Social aprobada por Bill Clinton, la cual básicamente criminalizaba las mujeres pobres. La gente votó a favor porque pensaban que sólo afectaría a las mujeres negras. Pero resulta que la mayoría de las personas que viven de la asistencia social son mujeres blancas, debido a su mayor peso demográfico.

Con esta reforma, Clinton impuso una agenda neoliberal a un nivel que George Bush no podría haber hecho y consideró que uno de los problemas que tenía la comunidad negra era el gran número de madres solteras. Fueron individualizando el problema, ocultando el componente racista, machista, etc., y decidieron dejar sin ayudas sociales a todo de mujeres, sin que ninguna organización feminista se le opusiera. La consecuencia de esta criminalización de las mujeres ha sido empujarlas a hacer cosas desesperadas para poder ocuparse de sus hijos, así como acentuar aún más su pobreza y la de sus hijos. Y ¿dónde están las feministas ante esto? Pues la mayoría de sus organizaciones están centradas en cuestiones LGBTQ, lo cual me parece perfecto, porque a todas nos preocupa que cualquier grupo sea oprimido. El problema es que con ellas esto se convierte en una cuestión de estilo de vida.

Creo que lo fundamental es que volvemos a las cuestiones esenciales que nos preocupan a las mujeres. ¿Nos preocupa la igualdad con los hombres? Pues, yo no quiero ser igual a un hombre que es un general que se dedica a matar gente en Afganistán, por ejemplo. Pero sí me preocupa que mi capacidad de vivir se vea afectada por el hecho de ser una mujer. Me preocupa no tener dinero o no poder cuidar a mis hijos, por el hecho de ser mujer. Las mujeres negras ganan menos que las mujeres blancas, y éstas menos que los hombres. Esto es clave, y no se habla de ello, como tampoco se habla de las mujeres sin hogar, de las mujeres que están en prisión … Estas feministas se limitan a hablar de derechos reproductivos y de romper el techo de cristal …

 

¿Qué opinas de la iniciativa #MeToo?

 El movimiento #MeToo se ha transformado en una especie de aventura, en un evento de Hollywood en el que ves a actrices protestando porque no les pagaron lo mismo que a otros hombres, por lo que en lugar de recibir dos millones de dólares, sólo recibieron uno. Y, mientras tanto, no han dicho ni media palabra sobre las mujeres normales y corrientes de la calle que luchan cada día para salir adelante. Esto es lo que está dominando el discurso incluso alrededor de la violación. Y es que si Harvey Weinstein ha tenido tanta repercusión, es porque todas las mujeres que violó eran blancas.Lo mismo ocurre con Bill Cosby y con O.J. Simpson. Este último, si en vez de a una mujer blanca hubiera matado una negra, nunca habría sido imputado. Está claro que la vida de las mujeres blancas es mucho más importante que la de las mujeres negras.

En cualquier caso, tengo que decir que sí soy feminista. ¿Cómo no lo debería ser, si soy una mujer ?!Estoy oprimida como mujer, como negra y como pobre. Es cierto que tengo mis necesidades básicas satisfechas y una vida digna, pero no tengo control sobre las cosas que afectan a mi vida como mujer, como negra y como ser humano.

 

Y ¿cuál era la postura del Partido de las Panteras negras en cuanto al feminismo?

 

El Partido adoptó una posición muy clara en relación con el movimiento de liberación de las mujeres: consideró aquella lucha como propia, como también lo era la lucha por la liberación gay, y lo hizo no sólo en términos retóricos, sino que actuamos en consecuencia. Nosotros entendíamos la liberación de las mujeres como la conquista de la libertad para definir su destino sin que éste estuviera definido en función de la dependencia económica hacia los hombres. Las feministas blancas solían decir que una mujer sin un hombre es como un pez sin una bicicleta, pero el verdadero problema es que si no tienes un hombre o no tienes dinero, no te puedes valer por ti misma. En todo caso, la mayoría de mujeres que conozco tienen suficiente dinero para sobrevivir y no necesitan ningún marido para tener un lugar donde vivir y pueden cuidarse de sí mismas, de manera que no tolerarán ningún abuso por parte de un hombre. Por eso sé que esta cuestión social es en realidad una cuestión económica.

 

Has dicho que los negros sólo se pueden liberar a través de un cambio radical del sistema.Ahora que parece haber una reacción generalizada contra los derechos de las personas negras y latinas, de las mujeres, de los migrantes, etc., ¿cuál debería ser el camino a seguir? Y ¿cuál es la probabilidad de que las cosas cambien?

 Bueno, debemos partir de la constatación de que vivimos en un sistema de explotación económica.Igualmente, cuando hablamos de inmigración en Estados Unidos hay que empezar por el principio, y es que EEUU fueron fundados a partir de la colonización inglesa de Virginia que tuvo lugar mediante la aniquilación de las treinta tribus indias que vivían allí. Una vez conquistado el territorio comenzaron a cultivar tabaco y algodón, para venderlo a la metrópoli, pero para ello necesitaban mano de obra. Como no podían esclavizar a los nativos, que preferían dejarse morir que someterse y, además, al estar en su propio territorio se podían organizar y rebelarse, decidieron capturar a africanos, meterlos en barcos y enviarlos, por millones, en EEUU. Esto se hizo durante 250 años. Y es que, como bien dijo Marx, sin el algodón, y sin los esclavos que lo cultivaban, la revolución industrial no hubiera sido posible.

El mismo sistema sigue vigente y si alguien cree que se puede lograr la reforma de la política migratoria o de la política penitenciaria mientras este sistema sigue intacto es que realmente no quiere hacer nada al respecto. Sólo quiere hablar, pero no de verdad. Intento convencer de ello a los jóvenes con los que trabajo cada día, y los animo a resucitar el Partido de las Panteras Negras, les digo que ya les diré qué hacer. ¿Lo han hecho? No. Porque tienen miedo, porque son perezosos y quieren vivir cómodos. Quieren una pequeña beca para ir a la universidad, tener su cochecito, poder pagar su factura de teléfono, salir a cenar siempre que quieran …

Como decía Marx debemos ser despiadadamente críticos y analizar cuáles son las condiciones reales en las que vivimos y trabajar a partir de estas y no según como nos gustaría que fueran. Esto no significa, sin embargo, que no tenga esperanza eterna, porque creo que la gente siempre termina eligiendo la vida por encima de la muerte, aunque sólo sea porque se ven afectados por esta elección, no necesariamente porque sean seres morales. La gente tiene un interés personal en seguir viva. Y aunque no sean conscientes, su vida depende de la mía, y viceversa. En cualquier caso, quienes somos marxistas leninistas sabemos que si mantienes la gente oprimida, acabarán degollándote, así que lo que más les conviene es asegurarse de que todos tengan alimentos y vivienda, y atención médica y educación, y el resto de cosas que necesitamos, y luego construir una sociedad interconectada y solidaria.

Esto es en lo que tengo esperanza. Que la gente se de cuenta de que somos dependientes, interdependientes, y parte del mismo planeta, y que tendremos que encontrar maneras para que todos vivamos una vida digna, porque, de lo contrario, la vida de todas estará en peligro. Y no digo que esto ocurra durante mi vida, pero que sí ocurrirá, ya que no nos queda otra.

 

A diferencia de otros movimientos políticos, las Panteras Negras le dieron mucha importancia al lumpen proletariado, de donde provenía gran parte de la militancia, que considerábamos que «era el sector más motivado en EEUU para liderar la revolución». El partido decidió formar y politizar estas personas. ¿Cómo hicieron para «transformar la rabia del gueto en acción revolucionaria»?

 Durante los últimos veinte años he estado trabajando con gente que está en la cárcel o que ha salido de la cárcel. En mi opinión, representan el mismo grupo de gente que tenía el mayor potencial para convertirse en la vanguardia revolucionaria. No digo que las masas no deban implicarse en algún momento, pero todo el resto de la gente está conectada al sistema: tienen un trabajo, o quieren una.Estos otros, en cambio, no quieren un trabajo, y lo sabemos porque se han dedicado a vender drogas, o robar cosas, etc. y no tienen vínculos con el sistema. No les gusta el sistema, no les gusta la policía, han tomado riesgos en su vida, y tienen un mayor potencial que una persona acomodada que va a trabajar cada día y que, al salir del trabajo, vuelve a casa, mira la televisión y se va de vacaciones a Disneylandia.

Por otra parte, creo que Marx se equivocó al considerar el lumpen proletariado como la escoria de la Tierra, porque él valoraba la clase obrera y quien tenía valor eran las personas que trabajaban.Bueno, quien vende drogas en una esquina dieciocho horas al día también trabaja, pero esta es otra historia. Lo que quiero decir es que no consideró que los esclavos fueran una clase única en EEUU compuesta sólo por personas negras. Era una clase obrera, a la que no se le pagaba un salario. Y esta situación continúa hoy en día. La mayoría de los negros, a pesar de tener un trabajo, tienen que hacer otras cosas para completar su sueldo, ya que no ganan suficiente ni para formar parte del grueso del proletariado. Y otra cuestión sumamente importante es que a los negros nos dejaron fuera de los sindicatos. La historia de los sindicatos industriales de Estados Unidos es vergonzosa en este sentido.

Entonces, sigo pensando lo mismo, porque los hechos no han cambiado. Los negros seguimos siendo pobres, seguimos fuera del sistema, no tenemos trabajos de verdad, no tenemos nada de dinero, no tenemos relación con el sistema. Y en la parte baja de todo esto se encuentran las personas que han sido encarceladas.

 EEUU es el país con la población penitenciaria más numerosa del mundo, con 2.120.000 prisioneros. ¿Cómo se ha llegado a esta situación?

 El crecimiento tanto en el número de personas encarceladas como en la duración es un fenómeno relativamente nuevo, y es consecuencia de una ley aprobada por Bill Clinton en 1994 para perseguir a los reincidentes.

Entre 1994 y 2004 el número de presos en Estados Unidos se duplicó, y casi la mitad de todos los presos son negros, aunque sólo representan el 13% de la población total. Pero no es que haya una política dirigida directamente a meter los negros en la cárcel. No es eso. Lo que pasa es que hay una especie de funcionamiento automático vigente desde 1865, cuando se crearon los departamentos de sheriffs con la función de cazar esclavos fugitivos. Vemos, pues, que la cuestión de los negros está presente desde el inicio en EEUU.

Thomas Jefferson, uno de los Padres Fundadores y uno de los autores de la Declaración de Independencia, articuló perfectamente esta mentalidad en un libro suyo, titulado “Notes on the state of Virginia”. En este libro explica que el motivo por el que no ha incluido los negros en su proyecto de emancipación basado en la idea de que “todos los hombres son creados iguales”, es porque, según indica, los negros son seres inferiormente dotados los blancos, tanto mentalmente como físicamente, tienen un color desagradable y huelen mal, además de ser perezosos, etc. Según Jefferson, los negros ni siquiera llegan a la categoría de seres humanos, por lo que está legitimado esclavizarlos. Esta ha sido la ideología dominante en EEUU desde 1710.

 

¿Nos puedes explicar cómo opera el complejo industrial penitenciario?

 Los presos producen muchas cosas, pero el valor de los presos no reside tanto en eso, sino en todo el dinero que tanto ellos como los estados gastan. En prisión tienen de todo: llamadas telefónicas, videollamadas, comida, ropa … Se puede comprar de todo, pero mucho más caro que en la calle. Por otra parte, el estado de California, por ejemplo, gasta 70.000 dólares al año por cada preso.

También está el trabajo gratuito que los presos hacen, fabricando muebles, arreglando jardines, limpiando autopistas …. Y todo esto lo hacen gratis, o prácticamente gratis. El complejo industrial penitenciario es como el complejo industrial militar, pero con presos. Mucha gente cree que este concepto tiene que ver con las prisiones privadas, pero no es así. La mayoría de prisiones son públicas, propiedad del Estado, y hay mucha gente que trabaja. Sólo en California hay más de cien mil funcionarios de presos, con sus sindicatos, que luchan para asegurar que sus afiliados no se queden sin trabajo. Y ¿cuál es la principal mercancía que tienen? Los presos. No quieren que se dejen de llenar las cárceles. Todo el mundo está ganando dinero a costa de los presos, que eran pobres cuando entraron y lo serán cuando salgan.

¿Han hecho cosas terribles? Absolutamente. Algunos de ellos. No todos. Yo ni siquiera utilizo los términos inocente o culpable. Porque la mayoría de los presos lo están por delitos económicos, como atracar una tienda. Y ¿por qué lo hacen? Pues, porque tenemos grandes disparidades económicas en nuestro país. Vemos, por tanto, que todo está tan interconectado que casi no se puede separar. Y los negros son la mejor carne de cañón para meter en la cárcel. ¿Quien dirá algo por ellos? Nadie. No tenemos dinero ni para sufragar demandas legales. Y a todo esto también se le añade el racismo.

En 2014 fundaste Oakland and the World Enterprises, una iniciativa para crear empresas gestionadas por ex-presos. ¿En qué consiste este proyecto?

 

Uno de los aspectos de nuestra continua opresión como negros en Estados Unidos es que cuando alguien sale de la cárcel no puede conseguir trabajo, ya que es necesario presentar un formulario de antecedentes penales, que los empleadores utilizan para negarse a contratar ex -presos. Y, realmente, se quedan sin alternativas. En California, por ejemplo, al salir de prisión te dan 200 dólares para comenzar tu vida de nuevo. Y si no tienes a nadie que te ayude, que te ofrezca un lugar donde vivir, con 200 dólares no haces nada, y vas a tener que prostituirte, vender drogas y hacer algo ilegal, que probablemente te lleve de nuevo a prisión. Ante esta situación, junto con un cargo electo negro decidimos hacer algo para reducir la reincidencia, y pensamos que la única forma de conseguirlo era que estas personas tuvieran sus propios ingresos. Así pues, compramos un terreno en Oakland, creamos una asociación sin ánimo de lucro llamada Oakland and the World Enterprises, y ahora queremos poner en marcha empresas con fines de lucro y de propiedad cooperativa para los ex-presos y otras poblaciones vulnerables y marginadas . En otras palabras, negros pobres.

Pusimos en marcha la iniciativa y ahora tenemos un huerto urbano y creamos un banco de alimentos, al que la gente venía a las 4:00 de la mañana a hacer cola, ya que estamos en una comunidad extremadamente pobre. Ahora queremos construir vivienda asequible, pero según nuestros criterios, es decir, que la asequibilidad se defina en función de las posibilidades de cada persona, y no de la media de la zona o de criterios similares. Y también tenemos algunos pisos reservados a personas que no tienen nada de dinero.

La idea es que esta iniciativa se extienda a otras ciudades, en Detroit, en Filadelfia …, por lo que a nadie se le niegue el acceso a la vivienda o al empleo por el hecho de haber sido encarcelado. El modelo que usamos es el de una cooperativa de trabajo asociado, pero como algunos esto les suena demasiado comunista y se ponen nerviosos, les digo que se trata de empresas la propiedad de las cuales es cooperativa. Es lo mismo. Los trabajadores son los dueños, los dueños son los trabajadores, pero se benefician de manera colectiva, y es que dijimos que los beneficios no tenían nada de malo per se, lo que está mal es la explotación.

Nota publicada originalmente en L’ACCENT.

Elaine brown.jpg

Legado de Fanon frente a la crisis civilizatoria y las descolonizaciones de fantasía.

Legado de Fanon frente a la crisis civilizatoria y las descolonizaciones de fantasía.

Por Fabián Villegas.

Recientemente en un ejercicio de reflexión colectiva con 15 personas de diferentes países, nos preguntamos sobre el lugar del pensamiento de Fanon hoy en día. Difícilmente podríamos circunscribirlo a un espacio estático y a una sola narrativa.

Creemos estar presuntamente claros cuál sería el lugar de su pensamiento frente a: los proyectos de reconfiguración geopolítica por las invasiones imperiales del siglo XXI, el relato de las mal llamadas “primaveras árabes” y los think tanks de laboratorio privado. La ola de restauración conservadora y de fascismo social a escala global, el uso discursivo de los nacionalismos Latinoamericanos en el robustecimiento de legislaciones anti migratorias. La instrumentalización política de las narrativas liberales para legitimar el racismo de Estado y las prácticas islamofobicas, los mega proyectos extractivos, los rampantes procesos de concesión territorial y neocolonialismo, la Ongeizacion de los movimientos sociales y la disputa ideológica. Los millones de desplazados, la precarización y la estratificación racial cada vez más agravada  de la división del trabajo, la complejidad de las asimetrías, los tejidos de subimperialismo en su mismo Caribe, y las estructuras de colonialismo interno en el Sur Global, todo esto, absolutamente todo con otro nombre, y bajo otra coyuntura está enmarcado en su cuerpo de trabajo.

Decia Milton Santos que a Fanon había que agradecerle esa cartografía multidimensional sobre la experiencia del Sur, que va de desde la dimensión afectiva, psicopatológica hasta la disputa del poder político para la configuración de un nuevo proyecto civilizatorio.


“Oh cuerpo mío nunca dejes de preguntarme algo”.


Aquella consigna hoy parece una metáfora enmarcada en la lógica de estas nuevas descolonizaciones liberales, discursivas, sin embargo forma parte de la multidimensiónalidad de la lucha anti colonial, en la que el cuerpo es un espacio en disputa, un campo de batalla, un lugar por renombrar, un marcador contractual con el Estado, que define escalas de asimetría y posicionalidad, entre el norte global y el sur global, entre no prietas y prietas, entre blancos y sujetos racializados.

Después de Fanon el uso de la racialidad en las ciencias sociales, deja de ser ese concepto biologicista del siglo XIX para pasar a ser un concepto socio-jurídico, para narrar la medida en la que el marcador racial es uno de los primeros marcadores bajo los cuales el Estado genera relaciones contractuales de ciudadanía. El estado contractualiza con la ciudadanía a través del marcador racial, el marcador racial define posicionalidad, materialidad social, y condiciones sociales de existencia. Bien decía como editorialista del periódico Moudjahid de Túnez, que en el colonialismo “la causa es consecuencia”, se es pobre porque se es prieto, se es prieto porque se es pobre”.

El pensamiento de Fanon parece más urgente que nunca, de cara a esta crisis civilizatoria, y este entramado colonial cada dia mas complejo. Ni la colonialidad es exclusivamente el problema íntimo de nuestro presente, ni el colonialismo una metáfora o problema anecdótico del pasado. El Siglo XXI ha creado una contemporaneidad deshumanizante entre distintas formas de colonialismo, y distintas formas de colonialidad. Seguimos silentes ante proyectos necropoliticos de invasión colonial en medio oriente, el norte de áfrica, destrucción masiva de ciudades enteras, Aleppo, Damasco, Bagdad, Kabul, Trípoli portadoras de un patrimonio cultural milenario. Colonialismos tradicionales de ocupación como es el caso de Israel sobre Palestina, operados a través de legislaciones, organismos, instituciones, que controlan la libre circulación, condicionan medios de subsistencia, limitan derechos civiles, violan derechos humanos, y coartan acceso a servicios vitales (vivienda, empleo, educación, atención médica)  despojan, precarizan, criminalizan y matan. Colonialismos territoriales que no se dan exclusivamente de un Estado soberano a otro Estado Soberano, donde coadyuvan Estado, empresas transnacionales, interés privado para concesionar territorio, mayormente perteneciente a pueblos originarios, pueblos indígenas y afrodescendientes, para el usufructo extractivo de mega proyectos de minería a cielo abierto, hidroeléctricas, eólicas, tal es el caso de México, Guatemala, Brasil, Colombia. Acaparamiento masivo del 90% de tierras productivas, instauración de nuevos latifundios como es el caso del cuerno africano y la amazonia. Colonialismos de plantación, donde la población es un instrumento material para el proceso extractivo, y donde su nivel de desarrollo está determinado por su inserción en el mismo proceso extractivo, es el caso de muchos países del Caribe.Colonialismos administrativos como es el doloroso caso de Puerto Rico. Neocolonialismos y sub imperialismos como es el caso de la buitocracia alrdedeor de Haiti.

Y en medio de todo eso, el desafío de pensar descolonizaciones anti racistas, proyectos de independencia y construcción de culturas políticas que no incuben imaginarios coloniales, imaginarios racistas, estructuras y lógicas de posicionalidad colonial.

El legado de Fanon nos permitió en Latinoamérica y el Caribe, entender críticamente los proyectos de independencia, la latinoamericanidad criolla, como proyectos de continuidad, en los que el colonialismo de 1492, se refuncionalizo en el las lógicas y estructuras de colonialismo interno de los Estados Nación independientes.

Después de Fanon el nacionalismo en Latinoamérica es una metáfora ilusoria de igualdad para encubrir desigualdades raciales por antagonismo colonial, sus vítores y su júbilo, telarañas, omisiones, silenciamientos, encubrimiento de violencias, opresiones. El paradigma moral de la identidad criolla.

Fanon no fue complaciente con nada ni con nadie, lo mismo fue crítico de la indiferencia de estado sobre los vectores de violencia múltiple y epidermización de la inferioridad derivada de la experiencia colonial en Argelia, que critico sobre el asimilacionismo del sujeto/a racializado/a y sus relaciones interraciales, en las que sus relaciones afectivas/ sexuales  siempre ha existído una refuncionalización de la BLANCURA como metáfora de sofisticacion, desarrollo y modernidad. Crítico con los procesos de Estado, con los mecanismos organizativos, deliberativos de acción política, estricto con la comunicación, con el sacrificio, con cada relieve de la lucha, vigilante del cuerpo de la opresión y del deseo que lo habita como una experiencia epistémica compartida.

Fanon contagio Martinica, Argelia, Túnez, Ghana, Francia, Estados Unidos, La República del Saharaui, Camerún, Congo, Angola, Egipto, Cuba, Kenya, Vietnam, India, Palestina, México, Guadalupe, Guyana, Colombia, Filipinas, Brasil, Sudáfrica, Guatemala, Puerto Rico, Chad, Venezuela, Haití, Bolivia y  cada barrio del mundo entero.

Hoy en este aniversario luctuoso sobre Fanon vale reflexionar también sobre el nivel de despolitzación, banalización de estas nuevas “descolonizaciones”, discursivas, performativas, de chocolate. Comprometidas deliberadamente o por omisión con las agendas liberales.

Por la salud de Fanon no más descolonizaciones desracializadas, y descolonizaciones no antimperialistas.


Larga vida, ayer, hoy y siempre.


Fanon Contranarrativas.jpg

¡Quemalo antes de leerlo! Apuntes de un pacto migratorio no leído. Por Matías Bosch

Quemelo antes de leerlo! Apuntes de un pacto migratorio no leído.

Por Matías Bosch

*EL PACTO GLOBAL POR LA MIGRACIÓN*

Entre tanto ruido, le pido un momento para que usted sepa un poco, de verdad, sobre el Pacto Global por la Migración.

¿En qué se basa el Pacto?

Usted primero debe saber que la ONU es una organización de Estados. Es decir, existe por un acuerdo entre los Estados, es su creación, a partir de la II Guerra Mundial, para buscar salidas concertadas y pacíficas a las crisis del mundo. No puede imponer nada, pues sus resoluciones sólo son válidas si son aceptadas por los Estados.

Pero además el Pacto de Migración dice que será "un marco de cooperación no vinculante jurídicamente que se basa en los compromisos acordados por los Estados Miembros ... Su propósito es fomentar la cooperación internacional sobre la migración entre todas las instancias pertinentes, reconociendo que ningún Estado puede abordar la migración en solitario, y respetar la soberanía de los Estados y sus obligaciones en virtud del derecho internacional".

Dice también que "reafirma que los Estados tienen el derecho soberano a determinar su propia política migratoria y la prerrogativa de regular la migración dentro de su jurisdicción, de conformidad con el derecho internacional. Dentro de su jurisdicción soberana, los Estados podrán distinguir entre el estatus migratorio regular e irregular, incluso al decidir con qué medidas legislativas y normativas aplicarán el Pacto Mundial, teniendo en cuenta sus diferentes realidades, políticas y prioridades, y los requisitos para entrar, residir y trabajar en el país, de conformidad con el derecho internacional"

Encima de esto dice que se aplicará dentro de "nuestros propios países y en los planos regional y mundial, teniendo en cuenta las diferentes realidades, capacidades y niveles de desarrollo de cada país y respetando sus políticas y prioridades nacionales".

Después de leer esto, *¿Alguien puede decir seriamente que el Pacto viola la.soberanía del Estado dominicano, que le quita facultades o tan siquiera que lo obliga a algo?*

Y ¿a qué se comprometerían (sin obligación ninguna) los Estados al firmar el pacto?

Veamos algunas cosas muy importantes:

- *EVITAR LAS MIGRACIONES MASIVAS Y DESCONTROLADAS* creando "condiciones políticas, económicas, sociales y ambientales adecuadas para que las personas puedan vivir de manera pacífica, productiva y sostenible en su propio país y cumplir sus aspiraciones personales, a fin de evitar que la desesperación y el deterioro del entorno las obliguen a recurrir a la migración irregular para buscar medios de subsistencia en otro lugar".

- *ASEGURAR QUE LOS MIGRANTES TENGAN DOCUMENTOS DE IDENTIDAD DE SU PAÍS DE ORIGEN* "...proporcionando a todos nuestros nacionales pruebas de su nacionalidad y la documentación pertinente, para que las autoridades nacionales y locales puedan determinar la identidad jurídica de los migrantes a su llegada, durante su estancia y para su regreso, así como garantizar la eficacia de los procedimientos migratorios, la prestación eficiente de servicios y una mejor seguridad pública".

- *QUE LA MIGRACIÓN PARA TRABAJAR SEA ORDENADA, DE ACUERDO A LAS NECESIDADES DEL PAÍS Y PROTEGIENDO A LAS PERSONAS* "...de tal manera que facilite la movilidad laboral y el trabajo decente reflejando la realidad demográfica y del mercado de trabajo, optimice las oportunidades educativas, defienda el derecho a la vida familiar y responda a las necesidades de los migrantes 
que se encuentren en situación de vulnerabilidad" y que haya "correspondencia efectiva entre la oferta y la demanda de aptitudes en la economía nacional procurando que las autoridades locales y otros 
interesados pertinentes, en particular el sector privado y los sindicatos, participen para analizar el mercado de trabajo local, determinar las aptitudes que escasean, definir los perfiles profesionales necesarios y evaluar la eficacia de las políticas de migración 
laboral". Además sancionar y castigar "las violaciones de los derechos humanos y laborales, especialmente en los casos de trabajo forzoso y trabajo infantil, y cooperar con el sector privado, incluidos los empleadores, los contratadores, los subcontratadores y los proveedores, para forjar alianzas que promuevan las condiciones necesarias para el trabajo decente, eviten los abusos y la explotación...".

- *NO DEJAR QUE LOS MIGRANTES MUERAN COMO ESTA PASANDO EN EL MEDITERRÁNEO* cooperando "para salvar vidas y evitar que los migrantes resulten muertos o heridos, realizando operaciones individuales o conjuntas de búsqueda y salvamento y estandarizando la recopilación y el intercambio de información pertinente, para asumir la responsabilidad colectiva de preservar la vida de todos los migrantes de conformidad con el derecho internacional".

- *IMPEDIR Y COMBATIR LA CORRUPCIÓN EN LA MIGRACIÓN* intensificando "los esfuerzos conjuntos por prevenir y combatir el tráfico ilícito de migrantes reforzando la capacidad y aumentando la 
cooperación internacional para prevenir, investigar, enjuiciar y castigar el tráfico ilícito de migrantes con miras a poner fin a la impunidad de las redes de traficantes"..." teniendo en cuenta las necesidades especiales de las mujeres y los menores, y ayudando en particular a los migrantes que hayan sido objeto de tráfico ilícito en circunstancias agravantes, de conformidad con el derecho internacional." Asimismo "prevenir, combatir y erradicar la trata de personas en el contexto de la migración internacional reforzando la capacidad y aumentando la cooperación internacional para investigar, enjuiciar y castigar la trata de personas, desalentando la demanda que fomenta la explotación conducente a la trata, y poniendo fin a la impunidad de las redes de trata. Nos comprometemos además a mejorar la identificación y protección de los migrantes que han sido víctimas de la trata y prestarles más asistencia, teniendo en cuenta especialmente a las mujeres y los menores"

- *MEJORAR LAS FRONTERAS CON EFICIENCIA Y SOBERANÍA NACIONAL* gestionando "nuestras fronteras nacionales de manera coordinada, promoviendo la cooperación bilateral y regional, garantizando la seguridad de los Estados, las comunidades y los migrantes, y facilitando la circulación transfronteriza de personas de manera segura y regular, evitando al mismo tiempo la migración irregular. Nos comprometemos además a aplicar políticas de gestión de las fronteras que respeten la soberanía nacional, el estado de derecho, las obligaciones en virtud del derecho internacional y los derechos humanos de todos los migrantes,"

- *QUE LOS CONSULADOS PROTEJAN A LA GENTE EN EL EXTRANJERO* "con el fin de salvaguardar mejor los derechos e intereses de todos los migrantes en todo momento, y a aprovechar las funciones de las misiones consulares para mejorar la interacción entre los migrantes y las autoridades estatales de los países de origen, tránsito y destino, de conformidad con el derecho internacional"

- *IMPEDIR VIOLENCIA RACISTA Y XENÓFOBA QUE SE DA EN LA ACTUALIDAD* condenando "las expresiones, los actos y las manifestaciones de racismo, discriminación racial, violencia, xenofobia y formas conexas de intolerancia contra todos los 
migrantes, de conformidad con el derecho internacional de los derechos humanos" y "un discurso público abierto y con base empírica sobre la migración y los migrantes que genere una percepción más realista, humana y constructiva a este 
respecto".

Y por último *MEJORAR EL ENVÍO DE REMESAS* "más rápidos, seguros y económicos desarrollando los entornos normativos y reglamentarios propicios que posibilitan la competencia, regulación e innovación en el mercado de las remesas y ofreciendo programas e instrumentos con perspectiva de género que mejoren la inclusión financiera de los migrantes y sus familias".

El Pacto no impide las deportaciones sino que propone un compromiso de "facilitar el regreso en condiciones de seguridad y dignidad y cooperar al respecto, y a garantizar el debido proceso, la evaluación individual y vías de recurso efectivas, respetando la prohibición de la expulsión colectiva y la devolución de los migrantes cuando corran un riesgo verdadero y previsible de morir o sufrir torturas y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, u otros daños irreparables".

En fin, el Pacto tiene 39 páginas y cualquiera puede leerlo. Luego de hacerlo y compartir con usted este resumen de lo que me pareció más importante, solo me queda decirle:

Considerando que RD tiene una inmigración importante desde la frontera oeste que necesita regular y organizar, provocada sobre todo por la pobreza y la negligencia de aquel lado y el desorden y la corrupción de este lado, y que tiene también una emigración de dominicanos que ya supera los 2 millones en EEUU, Europa y América Latina expuestos hoy al discurso fanático de algunos presidentes racistas y demagogos.... Son emigrantes en su mayoría por razones económicas, que mandan al país casi 7 mil millones de dólares al año y que están super desprotegidos en el.país donde están y por el Estado dominicano.

Así que, salvo que a alguien le convenga más el negocio de hablar de los conflictos y de un muro fronterizo, y mantener a RD en el caos y la ilegalidad sin resolver ningun problema, ¿Cómo alguien puede negar que este Pacto es positivo para los intereses de RD y para el bienestar de los dominicanos migrantes? ¿En qué puede este Pacto afectar al país y por qué hay algunos haciendo tanta bulla para que no se firme?

Uno puede entender que haya propuestas diferentes y mejoras al Pacto, pero rechazarlo es sospechoso. ¿Es que si el problema se.empieza a solucionar hay quienes van a perder aunque el país gane y avance?

Foto por Jim Watson AFP

Foto por Jim Watson AFP

"Rafiki". Cine y disidencia sexual contra legislación colonial.

“Rafiki” Cine y disidencia sexual contra legislación colonial.

Por Fabian Villegas.


Este año entre muchas otras cosas, en el proceso de afinar la vecindad de mi trabajo profesional con la reflexión de nuevas prácticas curatoriales, tuve la oportunidad de cruzarme con un montón proyectos artísticos producidos desde el Sur, con un tremendo músculo contranarrativo al totalitarismo eurocéntrico del escuálido mundo del “arte”.

Uno de esos proyectos fue el trabajo de Wanuri Kahiu y su proyecto Afrobubblegum. Afrobubblegum es un proyecto colaborativo de artistas, narradoras, diseñadores, músicos, gestoras culturales que tienen como premisa disputar una narrativa distinta a la representación catastrófica que Occidente ha construido del continente africano. Donde priman las narrativas coloniales del: primitivismo africano, la pobreza rampante, los conflictos étnico-religiosos, las guerras civiles, el VIH y la pandemias virales, las crisis humanitarias y las inmunodeficiencias, los azotes del calor y el espiritismo identitario.

Afrobubblegum en palabras de Wanuri Kahiu ofrece una representación divertida, frívola, intensa de “Africa”. En donde la afrotopía  reside muchísimo menos en un estadío moral de empoderamiento construido por los buitres del ONGismo y los organismos de cooperación internacional, que en ficciones donde una astronauta de Nairobi viaja desde un embarcadero de pescado a otra galaxia donde encuentra formas de economía sostenible a partir de intercambio de patrones rítmicos

Como resultado de ese laboratorio de Afrobububblegum nacio “Rafiki”, el segundo  largometraje dirigido por Wanuri Kahiu. Rafiki ha sido sin duda la película que más polémica ha generado en toda la historia de Kenia. Rafiki narra la historia de un amor entre dos jóvenes de Nairobi, hijas de dos candidatos políticos, formadas en el contexto del conservadurismo evangélico, en un país en el que por razones coloniales el cristianismo hace jurisprudencia de toda la vida pública.

Desde Abril del 2018, el Consejo de Cinematografía y Clasificación de Kenia prohibio la exhibición de la película en los cines nacionales, bajo el argumento de ser un producto propagandístico de la homosexualidad y la identidad lésbica. Amparado en una legislación que literalmente data del periodo colonial en la que el Estado penaliza hasta con 14 años de prisión toda práctica sexual entre personas del mismo sexo.

A mediados de este año los abogados Wanuri Kahiu y un movimiento amplio de la comunidad LGBTTIQ encabezado por Lorna Dias rechazaron el fallo del consejo, ya que la censura de la película violaba el derecho constitucional a la libertad de expresión y a la libre expresión como artista. Gracias a la presión social y movilización de ciertos sectores la decisión del tribunal fue favorable para los derechos democráticos de la sociedad Keniana y la película recién se estrenó el 22 de Septiembre en todos los cines del país.

La película es una disputa narrativa y de imaginario sobre muchos temas, transversalizados por el género, la raza, la territorialidad, y los determinismos coloniales. Marca pautas, y permite abrir una conversación fundamental  mediante un lenguaje simple, incluso afectivo con el público de Kenia.

Urge Rafiki en las salas de cine de Kenia, como urge en las curadurías de los cines independientes de Latinoamérica y el Caribe, donde parece que la condición narrativa para etiquetar una película como “cine independiente” o “cine de arte” está basada en una suerte de estética de melancolía blanca.

Enhorabuena.  Bienvenida “Rafiki”, y bienvenida la narrativa de Monica Arac.


Rafiki. toma1.jpg
Rafiki 2.jpg

La caravana migrante frente al apartheid global.

La caravana migrante frente al apartheid global

Por Osmar Villalobos Cristerna

Es indudable que las migraciones internacionales constituyen uno de los signos diacríticos del mundo globalizado. En los últimos 40 años, más de 200 millones de seres humanos han debido abandonar sus entornos culturales locales y cruzar fronteras estatales de forma no documentada. Miles han muerto en el intento. Y es que, en esta época caracterizada por la masiva movilidad de las personas a escala planetaria, como efecto de la violencia económica anónima del capital, el ascenso del neoconservadurismo, la degradación ambiental y los conflictos armados en zonas ricas en recursos, se observa la multiplicación de técnicas dirigidas al control e inmovilización de población sobrante y excluida. Las fronteras emergen como complejos dispositivos de seguridad que pretenden garantizar el movimiento seguro de mercancías y «ciudadanos de primera»; a la vez que funcionan como grandes zonas de no-derecho para los sujetos empobrecidos y racializados del Sur Global.

Sin importar que transiten desarmados y huyendo de las condiciones creadas por un sistema histórico, las migraciones con dirección Sur-Norte son definidas como amenazas de naturaleza estratégica por las principales sociedades receptoras de migrantes. Desde el lado derecho del espectro político, se construyen y promueven discursos de odio que criminalizan y deshumanizan al sujeto migrante, que invocan el estado de emergencia, que apuntan al fortalecimiento de fronteras y a hacer valer el estado de excepción. Mientras tanto, incluido como excluido, despojado de derechos, el sujeto migrante se ve sometido a condiciones extremas de superexplotación, persecución, reclusión, concentración, deportación y muerte; con la anuencia de amplios sectores de la población envueltos bajo el manto ideológico del nacionalismo. 

Externalización fronteriza

En este apartheid de escala global que se construye[1], el proceso de externalización de las fronteras ha jugado un rol fundamental en el mantenimiento de las asimetrías espaciales y en la restricción del acceso de las poblaciones del Sur a las condiciones de vida privilegiadas de las sociedades del Norte[2]. De forma similar a la deslocalización industrial, y a través de distintos mecanismos de presión, se transfieren competencias y responsabilidades de control a los países expulsores y de tránsito migratorio, produciendo espacios de filtración o zonas tapón ajenos al territorio de los países de destino. Se configuran redes de fronteras interiores que gestionan diferencialmente la movilidad de las personas según su posición en una clasificación, juzgando su valor a partir de marcadores fundamentalmente económicos, raciales y de nacionalidad. Se asiste, en muchos contextos, a la convergencia de la defensa militar del territorio con el control policial de las fronteras, transformando el estatuto de las migraciones en asunto de seguridad nacional, y justificando medidas de discriminación territorial con discursos de lucha contra el crimen organizado transnacional y la defensa de los derechos humanos.

La extensión virtual de las fronteras se observa claramente en las relaciones Europa-África, en donde las costas del Magreb se han configurado como grandes zonas de retención, detención y reclusión para miles de personas desplazadas por la miseria y el despojo neocolonial en África y Medio Oriente. Tiene lugar, también, en las relaciones entre los Estados Unidos y América Latina; en la medida en que, para decenas de miles de personas que ingresan irregularmente por la frontera sur mexicana buscando instalarse en los Estados Unidos, el territorio mexicano se consolida como una frontera vertical que comienza en el río Suchiate y se extiende miles de kilómetros hacia el norte. Se trata, principalmente, de ciudadanos de los países del Triángulo Norte de Centroamérica, desplazados por las múltiples formas de violencia (económica, política, criminal y feminicida) en las que se desenvuelve su vida cotidiana.

El muro que se construye

Este proceso de externalización de la frontera sur estadounidense puede rastrearse hasta la creación del Instituto Nacional de Migración (INM), en el marco de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), consolidando con la puesta en marcha del Plan Frontera Sur, en julio de 2014, tras “la crisis de menores no acompañados”. Dicho Plan tiene como objetivo explícito garantizar el respeto a los derechos humanos de los migrantes en tránsito, combinando el discurso de combate al tráfico de drogas y de personas. Componentes medulares del Plan Frontera Sur son las medidas para erradicar el uso del tren carguero como medio de transporte[3], combatir a grupos criminales que lucran con el cuerpo de los migrantes, así como tener mayor control sobre las vías ferroviarias con vigilancia y uso de tecnología.

Durante el primer año de operaciones del Plan Frontera Sur, alrededor de mil agentes migratorios de todo el país fueron trasladados hacia los estados del sur de México para “sellar la frontera” con Guatemala. Se incrementaron los operativos de control, principalmente de los retenes móviles llamados “volantas” en el estado de Chiapas, así como las redadas a hoteles y restaurantes en puntos estratégicos de la ruta migratoria. También, se reanudaron los operativos a lo largo de las vías del tren, los cuales habían cesado a finales de la década anterior, producto de las protestas de defensores de derechos de los migrantes ante las constantes muertes y mutilaciones.

Las detenciones de migrantes tienen lugar a lo largo y ancho del territorio nacional, mientras que los centros de detención para migrantes, con operaciones carcelarias, cubren prácticamente todos los espacios de tránsito. Desde el primer año de operaciones del Plan Frontera Sur, de acuerdo con los registros del INM y The Department of Homeland Security (DHS), la dinámica de deportaciones de centroamericanos desde México y Estados Unidos se invirtió. México pasó de deportar el 26% del total de los eventos de deportación de guatemaltecos, salvadoreños y hondureños desde Estados Unidos en 2014, a deportar un 56% más que los Estados Unidos en 2015. Desde enero de 2015 hasta el momento actual, México registró un total de 436, 125 eventos de expulsión de centroamericanos, mientras que los Estados Unidos registraron 293, 813.

Asimismo, la vigilancia continua sobre el flujo migratorio ha tenido el efecto de desviar las rutas históricas hacia espacios aislados, desconocidos, peligrosos y fuera del alcance de las redes de apoyo. Al intensificarse las restricciones al desplazamiento de los migrantes en tránsito, bajo el pretexto de defender sus derechos y evitar poner en peligro sus vidas abordando un tren no habilitado para pasajeros, aumentaron al mismo tiempo los riesgos de caer en las redes internacionales de trata de personas, el ataque de bandas de asaltantes, las extorsiones por parte de autoridades, las agresiones sexuales, los secuestros, las torturas y los asesinatos.

Esta fatal consecuencia difícilmente pudo ser ignorada por las autoridades encargadas de elaborar los programas y planes de gestión de la migración en México. Menos aun cuando se conocen los resultados de las estrategias de control de la migración por medio de la disuasión en la frontera México-Estados Unidos: al menos 8 mil migrantes muertos, incontables desapariciones y más de 15 millones de detenciones entre 1993 y 2012. Un efecto de la construcción de la frontera-muro desde 1993 y el desvío del flujo de migrantes indocumentados hacia espacios alejados de los centros urbanos.

El lento y silencioso genocidio

La frontera vertical que se ha erigido en México se observa claramente en las miles de detenciones y deportaciones de centroamericanos, pero también en el lento y silencioso genocidio que ocurre en los espacios de tránsito. De acuerdo con las cifras del Movimiento Migrante Mesoamericano, al menos 24 mil migrantes han muerto entre 2006 y 2015 durante su tránsito por México; mientras que el número de desaparecidos se estima entre los 70 mil y los 120 mil.

La tarde del 24 de agosto de 2010 fueron encontrados en San Fernando, Tamaulipas, los cadáveres de 72 migrantes sin documentos que viajaban con destino a los Estados Unidos. Se trasladaban desde Veracruz cuando fueron interceptados y secuestrados por sicarios de Los Zetas. Dirigidos a una casa de seguridad, fueron ejecutados al no aceptar ser reclutados por esta organización criminal fundada por desertores de los grupos de élite del ejército mexicano. En 2011, también en el municipio de San Fernando, se encontraron 47 fosas con otras 193 personas, presumiblemente migrantes nacionales y centroamericanos asesinados en masa. En 2012, en Cadereyta, Nuevo León, fueron hallados los torsos de 49 personas migrantes a las que se mutiló cabeza y extremidades, junto a una manta a través de la cual Los Zetas se atribuían la masacre. Se trata, por su brutalidad, por su obcecada voluntad de crear sentido, de los tres casos con mayor repercusión mediática. No obstante, estos acontecimientos de violencia masiva y muerte, lejos de ser una excepcionalidad, constituyen un elemento central en la gubernamentalidad migratoria en México.

En un estudio elaborado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que data de 2009, se señala que, en un período de seis meses entre los años 2008 y 2009, se registraron 198 casos de secuestro masivo de migrantes centroamericanos. Es decir, un total de 9 mil 758 víctimas. En otro informe especial sobre secuestros de migrantes, la misma CNDH señalaba que en el año 2010 fueron 11, 333 los migrantes secuestrados en México. De acuerdo con estimaciones elaboradas por Cordero y Figueroa, la industria del secuestro de migrantes genera cada año entre 20 y 60 millones de dólares para las organizaciones criminales.

Se presume que muchos de los migrantes que desaparecen en México, y cuyos cuerpos no son encontrados, van a parar al mercado de órganos. Este es un negocio mucho más rentable que el del secuestro. Mientras que el mayor rescate por un migrante secuestrado ha sido de 10 mil dólares, por un solo órgano se llegan a pagar más de 150 mil. Los compradores de los órganos extraídos de los cuerpos empobrecidos y racializados del Sur son principalmente estadounidenses ricos que se trasladan hasta los hospitales clandestinos ubicados en las ciudades de la frontera norte de México.

Asimismo, el 70% de las mujeres centroamericanas que ingresan a México buscando llegar a los Estados Unidos han sido abusadas sexualmente al menos una vez. Se las secuestra para la explotación sexual en bares y cantinas de la frontera sur, o para venderlas como objetos sexuales desechables a camioneros. De acuerdo con una investigación realizada por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, el 98% de las mujeres explotadas sexualmente en la frontera sur mexicana son centroamericanas. Tapachula, Chiapas, es considerada la tercera región del mundo en cuanto a prostitución, y el rango de edad de las mujeres centroamericanas víctimas de trata oscila entre los 10 y los 35 años.

Está ampliamente documentado que la captura y traslado de los migrantes a casas de seguridad son apoyados, en muchos casos, por agentes del INM. La complicidad implica desde la tramitación de documentos apócrifos del INM, hasta la simulación de controles migratorios en los que aseguran a los migrantes y los conducen, en los vehículos oficiales, hacia las casas de seguridad administradas por Los Zetas. A cambio, los agentes migratorios reciben un pago que se suma a su salario como empleados del Estado.

En el contexto mexicano, los medios de vigilancia y coerción sobre los flujos migratorios no son monopolio de un aparato estatal bien definido. Actores sociales especializados en la producción de la violencia han establecido sus propios dispositivos de seguridad en los espacios por los que transitan los migrantes, como expresión de una disputa -o negociación- por el control poblacional y territorial que persigue fines lucrativos. Como sugiere Amarela Varela[4], el gobierno de la migración en tránsito por México es una mezcla de formas de gubernamentalidad biopolítica con dispositivos necropolíticos que pretenden gobernar los flujos migratorios no documentados desde la premisa de que se trata de vidas desechables y radicalmente sustituibles.

La caravana migrante

El 13 de octubre, desde Honduras, una oleada de por lo menos 7 mil personas comenzó una larga travesía hacia los Estados Unidos. Una semana después, el 19 de octubre, la llamada caravana migrante llegó a la frontera sur mexicana, cimbrando la realidad de quienes desconocen -o se resisten a reconocer- las fuerzas económicas, políticas y sociales que conducen cada año a decenas de miles de personas de Guatemala, El Salvador y Honduras a abandonar sus lugares de origen e ingresar al territorio mexicano de forma irregular.

La actual etapa de la migración centroamericana hacia Estados Unidos, que comienza a inicios de la década de 1990, se explica fundamentalmente a partir de los procesos de restructuración productiva y de reorganización del dominio del capital a escala global. Son un efecto inherente del traslado de fases de trabajo intensivo hacia países en desventaja tecnológica que ofrecen abundantes materias primas y mano de obra barata para ser competitivos internacionalmente. Esta integración al nuevo orden económico en condiciones de subordinación y dependencia ha proletarizado aceleradamente a las comunidades rurales y ha acentuado las desigualdades estructurales entre países ricos y pobres.

En la nueva división internacional del trabajo, impulsada desde la década de 1970 para hacer frente a la crisis mundial de acumulación, la región centroamericana se ha especializado en la exportación de mano de obra barata y en la recepción de remesas, configurando, a su vez, al territorio mexicano como el principal corredor migratorio del mundo. Las nuevas formas de trabajo flexible y desregulado han condenado a amplios sectores de la población a la pobreza y la exclusión, creando las condiciones para expulsar a millones de personas dispuestas a trabajar extensas jornadas por salarios bajos en los centros de acumulación. En 2015, alrededor de 3,5 millones de centroamericanos residían en los Estados Unidos, representando un 8% del total de inmigrantes. El dinero enviado a familiares que permanecen en sus países de origen es, cada vez más, el punto sobre el que se sostiene la economía hondureña, salvadoreña y guatemalteca. Situación que, en definitiva, condiciona la disposición de los gobiernos de fortalecer el gasto social para buscar evitar el éxodo centroamericano.

En 2013, el porcentaje de personas en situación de pobreza en el conjunto de países centroamericanos ascendía al 43%, mientras que un 20% de la población se encontraba en condiciones de pobreza extrema. Guatemala, Honduras y Nicaragua se ubicaban entre los cinco países más pobres del continente. En Guatemala y Nicaragua, en 2014, el salario mínimo lograba cubrir, respectivamente, solo el 83% y 57% del costo de la canasta básica en contextos urbanos. Por su parte, en Honduras y El Salvador, después de cubrir el gasto alimentario, restaban únicamente 9.39 y 52.87 dólares para solventar necesidades como salud, educación y vivienda[5]. La situación está lejos de mejorar y miles de personas están siendo expulsadas por esta violencia económica anónima. Buscan acceder a empleos que permitan mejorar sus condiciones de vida, siendo la agroindustria y la construcción los sectores económicos que acaparan su fuerza de trabajo en los Estados Unidos y México.

No es casualidad, por otra parte, que hasta el momento se registren 1,743 solicitudes de refugio por parte de integrantes de la caravana migrante. Y es que Centroamérica cuenta con una de las mayores tasas de homicidios y feminicidios en el mundo. Solo en la capital hondureña, se asesina a 142 personas por cada 100 mil habitantes. Miles huyen cada año para escapar de la extorsión, la coacción, el reclutamiento forzado, los feminicidios y los asesinatos por parte de las maras; que son organizaciones criminales transnacionales formadas por pandilleros deportados desde Estados Unidos, y que hoy juegan un papel estratégico en el trasiego de narcóticos hacia ese país. La situación se ha agravado particularmente en Honduras, con la violencia política desencadenada tras el golpe de Estado de 2009 (con injerencia estadounidense, como señala Hillary Clinton en Hard choices), la militarización de la seguridad pública y los fraudes electorales de 2013 y 2017.

De los entre 200 mil y 400 mil centroamericanos que entran anualmente a México, alrededor del 25% son mujeres. Huyen de la superexplotación en la industria maquiladora y de la violencia machista en sus barrios y hogares. Buscan fugarse de la violencia sexual ejercida por familiares, vecinos y parejas. El aspecto más brutal del continuum de expresiones de violencia hacia las mujeres centroamericanas es la violencia feminicida. Las tasas de asesinatos de mujeres en El Salvador, Guatemala y Honduras rebasan las 10 muertes violentas por cada 100,000 mujeres. Entre 2003 y 2012 se registraron más de 12 mil casos de feminicidio. Migrar es una afirmación de sí mismas como personas que merecen una vida digna, y no apenas sobrevivir.

La caravana migrante se realiza desde hace 8 años. 8 años evidenciando las injusticias y contradicciones insalvables de un proyecto civilizatorio que hace crecer la miseria y el hambre de millones de seres humanos en proporción directa de la acumulación de capital. 8 años exigiendo a los Estados Unidos que se responsabilicen de los resultados de un largo historial de intervenciones en la región; primero para combatir al comunismo, viendo con buenos ojos las masacres de población civil durante los ochenta, en su mayoría de los pueblos mayas Ixil, Quiché, Chuj y K’anjobal, yahora con golpes de Estado para favorecer a las democracias liberales.

Estas caravanas se organizan bajo la lógica de que solo la colectividad permite protegerse de las miles de detenciones y deportaciones de personas forzosamente desplazadas que ocurren en el muro virtual que es México; así como del lento y silencioso genocidio que ocurre en los espacios de tránsito migratorio. Otras caravanas se organizan en busca de pistas sobre el paradero de familiares que han desaparecido en su tránsito por México. Sirven, además, para presionar a los gobiernos respecto a los fatales resultados del fortalecimiento de los controles de frontera y de un abordaje securitario que hace abstracción de la complejidad de un fenómeno social como la migración.

A diferencia de años anteriores, esta caravana es más numerosa y ha logrado mayor cobertura mediática. En buena medida, gracias a la continua referencia a la urgencia, a la construcción discursiva de los migrantes como amenazas y a la presión sobre los gobiernos de los países implicados. Los mecanismos de presión puestos en marcha involucran amenazas de reducción de la ayuda al desarrollo, cancelación de acuerdos comerciales y cierre y militarización de fronteras. Todos ellos constantes en los procesos de externalización fronteriza. No son casualidad, en este sentido, las imágenes de policías hondureños y mexicanos buscando taponar el flujo de las miles de personas que han salido desde San Pedro Sula.

La presidencia estadounidense no claudicará en sus esfuerzos de utilizar a la caravana migrante como táctica electoral ante la posibilidad de perder la mayoría en el Congreso tras las elecciones intermedias, que significarán un primer referéndum para Trump. Al colocar a la caravana migrante en el estatus de “emergencia nacional”, señalando que se han inmiscuido en ella criminales y terroristas, se ha pretendido seducir al electorado más reaccionario. Perder el control sobre el Congreso Federal implicaría dificultar aún más la concreción de promesas de campaña que llevaron a Trump a colocarse al frente del ejecutivo. Promesas tales como el amurallamiento de la frontera con México, la anulación de reformas en materia migratoria y la expulsión masiva de migrantes ilegalizados. En este escenario está en juego, también, continuar con la externalización fronteriza y la configuración formal de México como tercer país seguro.

Pero las fronteras, en todo caso, se disputan. Son complejos procesos a la vez geográficos, legales, institucionales y socioculturales que las definen formal e informalmente, y que dividen a las poblaciones material y simbólicamente. Estas definiciones son un campo de lucha permanente. Habrá que escapar, en este sentido, a pensar en la existencia del Otro como un atentado contra nuestras vidas. Romper con las ficciones de lo nacional y con los discursos que pretenden deshumanizar y criminalizar a los desplazados forzadamente, para ejercer una solidaridad radical de cara al apartheid global que se construye. Pensar en cómo establecer alianzas políticas entre los distintos pueblos del Sur para construir una globalización y una política internacional desde abajo, erigida desde todos aquellos que han sido sometidos y excluidos por la globalización desde arriba. En lo inmediato, como sugieren quienes conforman el Movimiento Migrante Mesoamericano, habrá que acompañar y abrazar a esta caravana con nuestros propios cuerpos y recursos, caminar con ellos y abrir las puertas de nuestros barrios.


[1] Sobre el apartheid global, ver G. Kohler, Global apartheid, Alternatives, 1978; S. Amin, ¿Globalización o apartheid global?, Archivos del presente: Revista latinoamericana de temas internacionales, 2001.

[2] Sobre la externalización de los controles de frontera, ver G. Campesi, Migraciones, seguridad y confines en la teoría social contemporánea, Revista Crítica Penal y Poder, 2012; S. Gil, Deslocalizar los muros de Europa. Los países de origen y tránsito de inmigrantes en el control migratorio de la Unión Europea, Revista Temas de Antropología y Migración, 2011; L. GabrielliLa inmigración “informal” en las relaciones entre Europa y África Subsahariana, 2010A. VarelaLa "securitización" de la gubernamentalidad migratoria mediante la "externalización" de las fronteras estadounidenses a Mesoamérica, Contemporánea, 2015.

 

[3] El tren es el principal medio de transporte para el estrato de migrantes en tránsito que ha ingresado a México de forma irregular y que no cuenta con los medios económicos necesarios para viajar a través de una red de coyotaje.

[4] A. Varela, Las masacres de migrantes en San Fernando y Cadereyta: dos ejemplos de gubernamentalidad necropolítica, Íconos. Revista de Ciencias Sociales, 2017.

[5] Datos de 2014, con base en las estimaciones elaboradas por el Observatorio por el Derecho Humano a la Alimentación en Centroamérica: http://www.odhac.org/ 


Articullo Caravana 3.jpg
Articulo caravana 2.jpg
articulo caravana migrante.jpg

Dictacracia: El Brasil que queda, Pablo Gentili.

Dictacracia: El Brasil que queda.

Por Pablo Gentili.

Un presidente defensor de la tortura, xenófobo, racista y homofóbico. Un parlamento dominado por la derecha y la ultraderecha, con amplia mayoría de legisladores que defienden la deforestación de la región amazónica, el agronegocio, el armamentismo y el comercio neopentecostal de la fe.

Brasil, un país que pretende reinventar su frágil democracia, tutelada nuevamente por las fuerzas militares y por las oligárquicas que gobernaron el país a lo largo de su historia. ¿Dictacracia?

Se inicia un nuevo ciclo. Brasil se enfrentaba al precipicio de la barbarie. Podría haber dado un salto para reconstruir su futuro democrático. Decidió zambullirse, hundirse en las sombras. Entender qué ha pasado nos llevará mucho tiempo.

Cualquier reflexión sobre lo que vendrá deberá sustentarse en el Brasil que queda. O en lo que queda de Brasil.

Es la primera vez en la historia que gana un presidente que no cuenta con el voto mayoritario de la población en situación de pobreza o de pobreza extrema, el 50% de la nación

El inventario de bravuconadas racistas, xenófobas, machistas, violentas y humillantes de Bolsonaro, ha sido divulgado hasta el hartazgo. Ningún elector del nuevo presidente votó por un candidato que desconocía. Su apología de la tortura, de la dictadura y, particularmente, su programa de gobierno explícitamente antipopular, parecieron menos relevantes que el riesgo de que ganara el candidato del PT, Fernando Haddad. Más del 55% de la población eligió el candidato del odio, el que representaba una supuesta renovación, cuyas principales banderas significan, dramáticamente, el regreso al pasado de siempre, al Brasil colonial y excluyente, al Brasil de las oligarquías que multiplican sus privilegios a expensas del sufrimiento y de la miseria del pueblo.

Los únicos que parecen haberlo percibido son los electores y, especialmente, las electoras más pobres del país, las que ganan menos de dos salarios mínimos; o sea, menos de 1.908 reales, 520 dólares. Es la primera vez en la historia que gana un presidente que no cuenta con el voto mayoritario de la población en situación de pobreza o de pobreza extrema, el 50% de la nación. En todos los demás sectores sociales, en las castas en que se organiza este gigante marcado por la desigualdad y la violencia, ganó Bolsonaro.

En casi todos los 26 estados que componen la unión, triunfaron la derecha o la extrema derecha. En algunos de ellos, llegaron al gobierno regional militares: un fusilero naval, un comandante y un coronel. Casi 1.000 candidatos de las fuerzas públicas de seguridad, activos o retirados, algunas de ellas mujeres, se presentaron a cargos electivos. Al menos 72 han sido elegidos diputados. La bancada de los militares y policías supera a la de la organización política con mayor representación en el Congreso Nacional, el Partido de los Trabajadores, con 56 legisladores. El mayor Olimpio Gomes, un deslucido diputado provincial, fue elegido senador nacional por el estado de San Pablo con más de 9 millones de votos. Kátia Sastre, una desconocida policía militar, que hace unos días mató de varios tiros a un joven que robaba un celular frente a una escuela, llegó al Congreso Nacional con el apoyo de 264.013 ciudadanos. La policía, ahora diputada, usó en su campaña las imágenes de las cámaras de seguridad donde le disparaba al ladrón y lo remataba en el piso. Fue impedida por la justicia electoral de hacerlo. La prohibición le rindió más votos.

Bolsonaro sostuvo que la matanza de delincuentes (o de los que parezcan serlo) será considerado una acción en legítima defensa. También sostuvo que los movimientos sociales serán considerados terroristas y sus activistas criminalizados como tales.

La elección de 2018 supuso la mayor renovación de representantes en tres décadas de democracia. Sin embargo, el poder del parlamento se distribuye no sólo en función de los partidos, sino de los intereses corporativos que defienden los diputados y senadores

 El congreso brasileño está compuesto por 513 diputados y 81 senadores, distribuidos en 30 partidos. La elección de 2018 supuso la mayor renovación de representantes en tres décadas de democracia. Sin embargo, el poder del parlamento se distribuye no sólo en función de los partidos, sino de los intereses corporativos que defienden los diputados y senadores. Tres son las bancadas interpartidarias mayoritarias. Lo eran en el pasado y lo seguirán siendo ahora, con un congreso que eligió también el mayor número de legisladores de extrema derecha de toda su historia.

La bancada que defiende el agronegocio, el Frente Parlamentario Agropecuario, posee más de 260 representantes. Respaldan la deforestación del Amazonas, el uso de agrotóxicos, viven y se benefician del trabajo esclavo y son, en muchos casos, latitudinarios, en el país con mayor concentración de la propiedad de la tierra en el planeta.

La "Bancada de la Bala", formada por militares, policías o defensores de la violencia represiva del Estado, lucha activamente contra el Estatuto del Desarmamento, aprobado durante el gobierno de Lula. Sostienen que la población civil debe tener derecho a portar armas y a utilizarlas en legítima defensa. Está constituida por 250 diputados y senadores.

Los legisladores evangélicos, la "Bancada de la Biblia", serán más de 100. Luchan contra el aborto legal, la igualdad de género, la diversidad sexual, el casamiento entre personas del mismo sexo y exigen la educación religiosa en las escuelas públicas.

Las tres bancadas tendrán 610 representantes, en un Congreso Nacional con 594 miembros. Naturalmente, esto se explica porque algunos diputados o senadores pertenecen, al mismo tiempo, a las bancadas del agronegocio, son evangélicos y militares.

La sigla de Jair Messias Bolsonaro, el Partido Social Liberal, tenía hasta la última elección, 8 diputados. A partir del año que viene será la segunda del Congreso, con 52 legisladores. Tendrá, además, tres gobernadores. No tenía ninguno.

El desconsuelo de una votante de Fernando Haddad al conocer la victoria de Jair Bolsonaro. NELSON ANTOINE AP

Bolsonaro, en su discurso inaugural, no dijo nada sustantivo. Rezó y sostuvo que "la verdad liberará el país". Además, afirmó que solo hará negocios bilaterales con los países que beneficien los intereses económicos de Brasil y le aporten tecnología. Que acabará con la integración ideológica del pasado.

Este es el Brasil que refunda una democracia débil, tutelada por los dictadores y por las oligarquías de siempre. Esto es, en definitiva, lo que queda de Brasil.

Texto publicado originalmente en www.aporrea.org

pablo gentili contranarrativas.jpg

Cerrar Filas: Brasil frente a la élite militar y el fascismo social.

Cerrar Filas: Brasil frente a la élite militar y el fascismo social.

Por Fabian Villegas.

Uno de los momentos emblemáticos del debate presidencial de Globo del pasado 4 octubre, fue la intervención del candidato del PSOL, Guilherme Boulos, quien, en un ejercicio anecdótico sobre una charla mantenida con su suegro, invito a los más de 200 millones de brasileños a tener memoria histórica, a hacer un voto de conciencia sobre las tropelías del pasado moderno que lego la dictadura militar en Brasil.

“Es un momento grave”. Desde hace unos meses nos encontramos en una campaña marcada por el odio. Hace 30 años que este país salió de una dictadura. Mucha gente murió, mucha gente fue torturada. Existen madres que no pudieron enterrar a sus hijos. Hace ya 30 años, pero creo que nunca habíamos estado tan cerca de volver a esa pesadilla. Si hoy estamos discutiendo el futuro de Brasil es porque la gente derramó sangre para eso. Cuando nací Brasil estaba en una dictadura. No quiero que mis hijas crezcan en una dictadura. La gente tiene que dar un grito, basta: ¡dictadura nunca más!"

Ese mensaje en el contexto de las elecciones presidenciales en Brasil era un llamado a cerrar filas y a oponerse frontalmente al conservadurismo recalcitrante, la ola agresiva de ultra derechización y el fascismo social que representa el proyecto político del candidato del PSL, Jair Bolsonaro, quien lidera las encuestas.

Jair Bolsonaro es un ex militar, del ala más radical de la ultra derecha brasileña, de formación política de la dictadura militar, que se ha posicionado abiertamente en favor de la militarización, el uso de la tortura en tareas de seguridad e inteligencia, se ha opuesto frontalmente a las cuotas de igualdad racial, posee la intención de “armar” campesinos, que no es otra cosa que generar estrategias de paramilitarismo para combatir al MST (Movimiento de los sin tierra) al que considera una cáncer de la sociedad rural brasileña. Ha condenado públicamente la homosexualidad y se ha posicionado en contra de derechos políticos de la mujer, en contra del matrimonio igualitario, y reconocimiento a derechos políticos y civiles de la comunidad LGBT.

A un día de haberse celebrado la jornada electoral y con cerca del 99% escrutado el escenario para la población más grande de Latinoamérica resulta desesperanzador.

La normativa electoral brasileña acredita que al no haber llegado ningún candidato al 50% de los votos, sea disputara una segunda vuelta el próximo 28 de octubre.

Con una ventaja del 18%, (Bolsonaro 46%), sobre el candidato del PT (Fernando Haddad 28%), la posibilidad de que la elite militar proveniente de la época de la dictadura tome las riendas del país y regrese a la vida publica parece inminente. Esos 33 años, desde 1985 para ser más precisos, que ha gozado Brasil de vida democrática parece que este 28 de octubre podrían llegar a su fin, a menos que se logre consolidar un bloque de oposición que verdaderamente capitalice fuerza y unidad electoral.

No es tiempo de reprocharle al lulismo la lentitud con la que construyó su relevo político, ni señalarle los costos de candidatear a un hombre abiertamente de centro, distanciado de los movimientos de base, que hace más guiño con el mercado que con el PTismo tradicional.

La estrategia antes de estar fallida estuvo impedida.

No hay tiempo de mucho, es momento de cerrar filas, que a la vuelta de la esquina están la regresión a las páginas más lúgubres de la historia de Brasil.

Larga vida a Marielle Franco.

 

Foto art bras.jpg

Gentrificación, racismo y despojo sobre la comunidad Otomí en la Colonia Juarez.

Gentrificación, racismo estructural y despojo (sobre el desalojo violento que sufrió la comunidad Otomí de la Colonia Juárez)

 

Justo a un año del sismo de 7,1 grados que sacudió México y que dejó cientos de comunidades damnificadas en el centro del país, el gobierno de la Ciudad de México ordenó el desalojo de una comunidad Otomí ubicada en el número 18 de la calle Roma en la Colonia Juárez, dicha ejecución de desalojo se dio bajo los parámetros más violentos y ominosos que pudiera existir, llegaron cientos de granaderos a golpear, herir, detener e intimidar a decenas de habitantes del predio y a varios periodistas de medios libres que cubrían la nota. La comunidad Otomí de la colonia Juárez tiene años ocupando ese predio (Que tuvo afectaciones por el sismo y cuyas denuncias el gobierno hizo caso omiso) donde alberga a más de 60 familias, mismas que hoy se han quedado sin nada y con varias personas detenidas y heridas. La comunidad Otomí es perteneciente al Congreso Nacional Indígena (CNI) y desarrolla proyectos y formas de vida comunales dentro de este monstruo del despojo que se ha convertido la ciudad de México.

 

No es la primera vez que el gobierno de la Ciudad de México realiza este tipo de operativos, recordemos que en los últimos años han despojado y tratado de desmantelar todas las formas de organización comunitaria que persisten entre los márgenes de la ciudad, esto con el fin de blanquear el espacio público y darle continuidad al proyecto de muerte y aniquilamiento al que venimos resistiendo desde hace más de 500 años.

 

Y es que no es casualidad que los proyectos de despojo hayan ido aumentando en los últimos años en todo el mundo, como tampoco es casualidad que las agraviadas principales seamos las comunidades y personas racializadas. Aquí mismo en la Ciudad de México el gobierno en turno (en complicidad desde las delegaciones con el próximo) emprendió un proyecto de gentrificación que nos ha ido violentando de múltiples formas, básicamente consiste en despojar con lujo de violencia y detenciones arbitrarias a la gente de su territorio, encarecer la vivienda, empujar a las y los habitantes más a la periferia y ocupar esos espacios con grandes desarrollos inmobiliarios, centros comerciales y oficinas donde ahora los nuevos habitantes son la población blanca de clase media alta y alta.

 

Y puede ser hoy la comunidad Otomí de la colonia Juárez, o ayer el Chanti Ollin desalojado hace un par de años, o la comunidad de los pedregales de Coyoacán resistiendo ante las inmobiliarias y en defensa del agua, o los cientos de vendedores y vendedoras ambulantes que resistimos diariamente a la persecución y la represión, pero todas y todos estamos frente a la misma forma de despojo que es la gentrificación.

 

Solidaridad total con la comunidad Otomí de la colonia Juárez.

 

Filosoflow (Colectivo PalabrAndando)

Foto Articulo..jpg

Despedida a Tata Madiba (Mandela) por Thabo Mbeki.

Tata Madiba

Por Thabo Mbeki.

 

Has caminado por el camino de los héroes y las heroínas.

Has soportado el dolor de aquellos que han conocido el miedo y aprendido a conquistarlo.

Has marchado al frente cuando la comodidad estaba en el medio de los rangos

Te has reído al pelear contra un río de lágrimas.

Has llorado para transmitir una historia de alegría ...

El accidente de tu nacimiento debería haberte condenado a un pueblo.

Las circunstancias que no eligió deberían haberle confinado a un distrito.

Tu vista, tu corazón y tu mente no podrían haber llegado más allá del horizonte del ojo natural.

Pero has estado donde no deberías haber estado.

Te enfrentaste a la muerte y dijiste: ¡haz lo peor!

Has habitado las oscuras y oscuras mazmorras de la libertad negada, en sí misma una negación de vivir en una sociedad donde se negó la libertad.

Has mirado las caras de algunos de tus camaradas, que apartaron la mirada de ti porque en algún lugar de su ser mortal permanecían los restos de una sensación de vergüenza, siempre y para siempre susurrando en voz baja, no a la traición. Una cosa en las sombras, presente en cada amanecer, repitiendo, repitiendo, repitiendo - Soy Conciencia, a quien has negado un hogar.

Jamas te preguntaste: ¿quiénes son realmente para esas vidas por las que estaba dispuesto a morir?

Preguntaste ¿quién soy yo ?, que yo tampoco he fallado, de modo que yo también podía apartar mis ojos de mí mismo y de otro compañero que era camarada.

Has estado al borde, cuando has tenido que recurrir a los dioses para ganar una paz deshonrosa o perder las vidas de tu pueblo, y decidieron que ninguno de ellos cambiaría sus vidas por una existencia sin honor.

Has estado donde nadie debería pedírsele que esté.

Has llevado cargas más pesadas que aquellos que sintieron su responsabilidad y derecho de proclamarte un enemigo del estado.

Tienes que convencer a tus enemigos para que crean una historia difícil de creer, porque era verdad, que tu bruñida lanza brillaba en los rayos del sol, por no hablar de odio y muerte por ellos, sino porque rezaste para que su brillo cegador diles, a quienes no escucharon, que los amabas como a tus propios parientes y amigos.

Has tenido que llevar el manto de la santidad cuando todo lo que buscabas era orgullo en el conocimiento de que eras un buen soldado de infantería para la justicia y la libertad ..

Larga Vida Madiba.

64ADC4FC-00AE-47BE-807F-BDB20637BA7E.jpeg

Elecciones y poderes de abajo. Raul Zibechi.

Elecciones y poderes de abajo.

Por Raul Zibechi.

En las recientes décadas la cultura política de izquierda convirtió las elecciones en el principal barómetro de su éxito o fracaso, de avances o retrocesos. En los hechos, la concurrencia electoral se convirtió en el eje de la acción política de las izquierdas, en casi todo el mundo.

Una realidad política nueva, ya que en tiempos no lejanos la cuestión electoral ocupaba una parte de las energías y se considerada un complemento de la tarea central, que giraba en torno a la organización de los sectores populares.

Lo cierto es que la participación electoral fue articulada como el primer paso en la integración en las instituciones (de clase) del sistema político (capitalista). Ese proceso destruyó la organización popular, debilitando hasta el extremo la capacidad de los de abajo para resistir directamente (no mediante sus representantes) la opresión sistémica.

Con los años la política de abajo empezó a girar en torno a lo que decidían y hacían los dirigentes. Un pequeño grupo de diputados y senadores, asistidos por decenas de funcionarios pagados con dineros públicos, fueron desplazando la participación de los militantes de base.

En mi país, Uruguay, el Frente Amplio llegó a tener antes del golpe de Estado de 1973 más de 500 comités de base sólo en Montevideo. Allí se agrupaban militantes de los diversos partidos que integran la coalición, pero también independientes y vecinos. En las primeras elecciones en las que participó (1971), uno de cada tres o cuatro votantes estaba organizado en aquellos comités.

Hoy la realidad muestra que casi no existen comités de base y todo se decide en las cúpulas, integradas por personas que han hecho carrera en instituciones estatales. Sólo un puñado de comités se reactivan durante la campaña electoral, para sumergirse luego en una larga siesta hasta las siguientes elecciones.

En paralelo, la institucionalización de las izquierdas y de los movimientos populares –sumada a la centralidad de la participación electoral– terminaron por dispersar los poderes populares que los de abajo habían erigido con tanto empeño y que fueron la clave de bóveda de las resistencias.

En el debate sobre las elecciones creo que es necesario distinguir tres actitudes, o estrategias, completamente diferentes.

La primera es la que defiende desde hace cierto tiempo Immanuel Wallerstein: los sectores populares deben protegerse durante la tormenta sistémica para lograr sobrevivir. En ese sentido, plantea que llegar al gobierno por la vía legal, así como las políticas sociales progresistas, pueden ayudar al campo popular tanto para acotar los daños producto de las ofensivas conservadoras como para evitar que fuerzas de ultraderecha se hagan con el poder estatal.

Este punto de vista parece razonable, aunque no acuerdo, ya que considero las políticas sociales vinculadas al combate a la pobrezacomo formas de contrainsurgencia, con base en la experiencia que vivimos en el Cono Sur del continente. En paralelo, llegar al gobierno casi siempre implica administrar las políticas del FMI y el Banco Mundial. ¿Quién recuerda hoy la experiencia de la griega Syriza? ¿Qué consecuencias sacamos de un gobierno que prometía lo contrario?

Es evidente que focalizarse en que tal o cual dirigente cometieron traición, lleva el debate a un callejón sin salida, salvo que se crea que con otros dirigentes las cosas hubieran ido por otro camino. No se trata sólo de errores; es el sistema.

La segunda actitud es la hegemónica entre las izquierdas globales. La estrategia sería más o menos así: no hay bases sociales organizadas, los movimientos son muy débiles y casi inexistentes, de modo que el único camino para modificar la llamada relación de fuerzas es intentar llegar al gobierno. Esta situación ha mostrado ser fatal, incluso en el caso de que las izquierdas consigan ganar, como sucedió en Grecia y en Italia (si es que a los restos del Partido Comunista se les puede llamar izquierda).

Diferente es el caso de países como Venezuela y Bolivia. Cuando Evo Morales y Hugo Chávez llegaron al gobierno por la vía electoral, existían movimientos potentes, organizados y movilizados, sobre todo en el primer caso. Sin embargo, una vez en el gobierno decidieron fortalecer el aparato estatal y, por tanto, emprendieron acciones para debilitar a los movimientos.

Siendo las experiencias estatales más avanzadas, hoy no existen en ninguno de ambos países movimientos antisistémicos autónomos que sostengan a esos gobiernos. Quienes los apoyan, salvo excepciones, son organizaciones sociales cooptadas o creadas desde arriba. En este punto propongo distinguir entre movimientos (anclados en la militancia de base) y organizaciones (burocracias financiadas por los estados).

Una variante de esta actitud son aquellos movimientos que, en cierto momento, deciden incursionar en el terreno electoral. Las más de las veces, y creo que México aporta una larga experiencia en esta dirección, al cabo de los años las bases de los movimientos se debilitan, mientras los dirigentes terminan incrustados en el aparato estatal.

La tercera orientación es la que impulsa el Concejo Indígena de Gobierno, que a mi modo de ver consiste en aprovechar la instancia electoral para conectar con los sectores populares, con el objetivo de impulsar su autoorganización. Lo han dicho: no se trata de votos, menos aún de cargos, sino de profundizar los trabajos para cambiar el mundo.

Me parece evidente que no se trata de un giro electoral, ni que el zapatismo haya hecho un viraje electoralista. Es una propuesta –así la entiendo y puedo estar equivocado– que pretende seguir construyendo en una situación de guerra interna, de genocidio contra los de abajo, como la que vive México desde hace casi una década.

Se trata de una táctica que recoge la experiencia revolucionaria del siglo XX para enfrentar la tormenta actual, no usando las armas que nos presta el sistema (las urnas y los votos), sino con armas propias, como la organización de los de abajo.

Publicado originalmente en la Jornada.

Raul Zibechi..jpg

Acuse de recibo: Derecho marginal a la esperanza.

Acuse de recibo: Derecho marginal a la esperanza.

Por Fabián Villegas.

En política la frase de Ignacio de Loyola, “En una fortaleza sitiada cualquier disidencia es traición”, ha sido un lugar común de los procesos y gobiernos de la izquierda regional por razones simples y complejas. No es el caso del avasallante triunfo electoral de este pasado domingo de Andrés Manuel López Obrador. Si bien se llega a la presidencia con una elección histórica, con un 64% de participación, y una ventaja arrolladora sobre los otros dos candidatos del régimen, el voto crítico del electorado de izquierda se ha puesto de relieve. No hay un triunfalismo ciego ni ingenuo, sobre el nuevo gabinete hay más reservas que complacencias, la victoria del 1 de julio no es un fin sino un proceso, Andrés Manuel es más un interlocutor que una oferta salvífica.

El 2006 no es el 2018, quien estuvo de cerca en ese proceso identifico que hubo mudanzas sustanciales en agenda, estrategia comunicacional y coyuntura geopolítica. Si Latinoamérica está atravesando una ola de derechización y una restauración conservadora, México estaba ya frente a la insostenibilidad de ese modelo y de cara a concentrar expresiones de una crisis civilizatoria.

La coyuntura política de México durante el siglo XXI no entro en contemporaneidad con Latinoamérica, acumulo en estos 18 años las páginas más trágicas de su historia.

El resultado de ayer es multifactorial: voluntad popular, hartazgo, cabildeos con poderes facticos, escenario regional y ajedrecismo geopolítico. Pero tiene como común denominador la insostenibilidad de este modelo económico y de esta clase política. El 1 de julio es histórico no porque el régimen haya hecho valer la voluntad política de las mayorías sino porque las mayorías hicieron valer su voluntad política, y esto no significa legitimar la lógica electoral como el instrumento exclusivo de la democracia participativa, o como decían otros con el lugar común del infantilismo ideológico, que votar era refrendar la “democracia burguesa”, de eso estamos claros, pero también estamos claros que discutiendo la revolución bolchevique, no se hacen transformaciones radicales ni se disputa política.   “Vote o no vote organícese, y después de votar no deje de organizarse”.

No hay que ser científicos sociales para entender primero que el Instituto Nacional Electoral es hijo del bipartidismo, tampoco hay ser sumamente perspicaces para entender como desde su fundación el régimen electoral contemplo el abstencionismo y el anulismo como capital político. Ni tampoco hay que poseer muchísima lucidez para identificar de qué manera el anulismo/abstencionismo vuelto capital político es instrumentalizado ideológicamente por el bipartidismo, como un dispositivo despolitizador, e instrumentalizado técnica y porcentualmente para manipular e inflar una elección. Que quede claro que aquí no se está haciendo apología del voto, ni se esta generalizando que en todos los contextos ni en todos los momentos decidir no participar es despolitizador, estamos hablando simple y llanamente que en esta coyuntura era estratégica la participación.

Es una obviedad que existe una multiplicidad de formas de organización social, participación política y representación comunal más coherente con la tradición histórica de los movimientos sociales en México, como es obvio que incluso esa coherencia haría referencia no solo a los movimientos sociales, sino que sería consistente con procesos de democratización radical capaces de erosionar los modelos de colonialismo interno de organización, representación y participación política en México.

Sin embargo tenemos de frente un escenario, que definitivamente no es de entrada por el gabinete un modelo que dignifique abajo y a la izquierda, pero que si en definitiva representa un espacio de transición, un espacio de interlocución, un sismo en la intencionalidad de la clase política que ha gobernado el país por casi 100 años.

Los desafíos de esta nueva administración son enormes, el país que se está recogiendo esta en pedazos por lo que sembraron las administraciones pasadas. 200, 000 muertos, cerca de 60,000 desaparecidos, 80 asesinatos por día, uno de los 10 países con el índice más alto de feminicidios, 60 millones de personas viviendo en la pobreza, 29 millones viviendo con pobreza nutricional. El segundo salario más bajo de la región, la segunda jornada laboral más larga del mundo, uno de los países con la mayor desigualdad del mundo en la que 16 familias concentran el 90% de la riqueza de todo el país. Concesiones territoriales, el 47% del territorio nacional concesionado a empresas trasnacionales, mineras, fracking, al extractivismo múltiple. Privatización de recursos naturales, precarización laboral, desmantelamiento de derechos laborales, erosión de la seguridad social, sistema de jubilaciones y pensiones, pérdida de soberanía, una relación de servilismo indigno con la actual administración de Washington y una etcétera superlativa.

En mis 32 años es la primera vez que no siento indignación en una elección presidencial, es la primera vez que veo a millones de personas celebrar, reír, llorar, abrazarse, embriagarse de felicidad convencidas que todas y todos tenemos el derecho a vivir en condiciones sociales de existencia basadas en la dignidad.

Quiero creer realmente que estamos frente a una transición histórica, me llena de entusiasmo que el triunfo de Andrés Manuel se lea no solo como un triunfo para México sino para toda América Latina.

Hoy tenemos derecho a la esperanza, mañana también podemos ser responsables de pecar de ingenuidad.

Lucha y Esperanza.

AMLO 2018 PIC.jpg
AMLO PIC.jpeg

"La lucha por la tierra es esencialmente feminista". Dzodzi Tsikata.

La lucha por la tierra es esencialmente feminista, dice investigadora de Ghana

Dzodzi Tsikata analiza presión de transnacionales sobre la agricultura del país, sector que corresponde al 36% del PIB

Por Rute Pina

La profesora de la Universidad de Ghana, Dzodzi Tsikata, es entusiasta de la emergencia de los movimientos populares en África, pero se ilusiona con ver en el futuro más conexiones entre la lucha por la tierra y los derechos de las mujeres.

Presidenta del Consejo para el Desarrollo de Investigaciones en Ciencias Sociales en África (CODESRIA), Tsikata investiga las relaciones de género y las cuestiones agrarias en Ghana, donde el sector agropecuario corresponde a 36% del PIB y 56% de la fuerza laboral.

La estructura agraria del país se basa en la pequeña propiedad, pero sufre la presión y la influencia de las empresas transnacionales en el sector, como explica Tsikata en entrevista con Brasil de Fato.

A continuación la entrevista completa:

Brasil de Fato: En los últimos diez años la producción agrícola se incrementó en diversos países africanos, como Ghana y Etiopía. Aún así, la seguridad alimentaria permanece como un asunto crítico para el continente. ¿Cómo ve esa aparente contradicción?

Dzodzi Tsikata: Creo que tiene razón cuando dice que la agricultura está incrementándose, pero no se han abordado algunas de las cuestiones más básicas de la seguridad alimentaria. En un país como Ghana hay enfermedades comunes relacionadas con la escasez de alimentos y algunas personas, en determinadas épocas del año, no tienen acceso a los alimentos. Se trata de un problema muy grave, particularmente para los niños y las mujeres.

África es un continente de agricultores, de pequeños productores que no tienen una vasta producción. Lo que no significa que esa sea una mala estrategia, porque creo que la pequeña agricultura es promisoria y casi siempre subvalorada. Por ejemplo, Ghana se ha transformado en líder mundial en la producción de cacao basada en la pequeña agricultura. Esto debería enseñarnos que los pequeños agricultores pueden producir para el mercado con éxito.

Pero existe el equívoco de decir que no es necesario producir [otras cosas] porque, si se produce materias primas para exportación, se puede ganar el dinero suficiente para comprar alimentos. Entonces muchos agricultores no son alentados a seguir produciendo y no se está investigando cómo producir, almacenar, procesar y mejorar la seguridad alimentaria. La agricultura se enfoca en los commodities.

Entonces, hay muchos temas complicados que tenemos que enfrentar para asegurar la soberanía alimentaria. El primero es garantizar el acceso de los pequeños productores a la tierra para su propia producción, no sólo para el mercado. En segundo lugar, hay que garantizar las cuestiones alrededor de la posesión de la tierra. Algunos grupos de agricultores, especialmente las mujeres, no pueden adquirir de manera independiente tierras para la agricultura.

También hay que considerar las cuestiones laborales en la agricultura. A menudo los trabajadores reciben poco y ven a la agricultura como una actividad transitoria, de la cual piensan librarse rápidamente. Tenemos que solucionar eso. Y también hay que solucionar el problema del crédito en la zona rural. Muchos pequeños propietarios tienen deudas y son muy comunes los casos de suicidios causados por deudas.

Lo más importante: tenemos que apoyar a las mujeres en la agricultura porque muchas veces ellas no sólo producen los alimentos, sino que están implicadas en todas las actividades productivas que aseguran la supervivencia de toda la familia.

¿Cuál es la relación entre la lucha por el acceso a la tierra y el feminismo?

Creo que la tierra está conectada con muchas luchas. La razón principal es que somos un país agrario y la tierra es un recurso crucial. Para nosotros la tierra es identidad, la tierra donde vivimos es parte de lo que somos. Quienes tienen tierra pueden tener control político.

Un sistema en el cual algunas personas no tienen pleno acceso, ni control ni posesión de la tierra sólo puede ser desigual. Conforme la ley, todos pueden tener acceso a la tierra pero hay una discriminación respecto a como se accede a la tierra, que sufren las mujeres, los jóvenes y los inmigrantes también.

En Ghana las mujeres producen en sus comunidades hasta que se casan. Para vivir con sus esposos, salen de sus comunidades y se vuelven extrañas en la nueva comunidad y el acceso a la tierra está mediado por los maridos. Después, cuando las mujeres envejecen, si no tienen hijos hombres, pueden perder el acceso a la tierra. Si se divorcian, lo pierden automáticamente.

Sin el control de la tierra las mujeres son ciudadanas de segunda clase. También se les niega el derecho a trabajar como agricultoras, porque es impensable ser agricultor sin acceso a tierra.

No hay políticas que consideran a las mujeres como agricultoras. Entonces las mujeres son dejadas de lado y se perpetúa un ciclo de desventajas. No es una cuestión económica, sino de ciudadanía y de derechos. Cualquier persona que se declare feminista no puede dejar de reconocer la conexión entre los derechos de las mujeres y el derecho a la tierra.

¿Existe un vacío de políticas públicas dirigidas específicamente a las mujeres en Ghana?

Por un largo período hubo atención a las desigualdades de género. Muchos gobiernos a lo largo de los años se esforzaron para abordar la agenda de la desigualdad con algún éxito. En la lucha anticolonial en Ghana las mujeres fueron muy activas.

Debido a ello, en los primeros años de la independencia hubo muchas políticas públicas sociales y económicas para apoyar a las mujeres. El gobierno apostó por la educación universal, por ejemplo, lo que aseguró que muchas niñas fuesen a la escuela.

Fue una iniciativa importante porque abrió espacio para que las mujeres participen de la vida pública. En los años 60 hubo muchas iniciativas afirmativas para asegurar que las mujeres tuvieran representación en el Parlamento.

Sin embargo, algunas de esas políticas eran muy limitadas porque se hablaba de desigualdad de género, pero los derechos de las mujeres afectan muchas esferas interconectadas que no se pueden separar. Si se enfoca solamente un aspecto y se ignora el resto, no se concretan los derechos de las mujeres.

No hay, por ejemplo, un sistema que haga que la tierra sea registrada a nombre de las mujeres. Pero si hacemos sólo eso, sin dar la debida atención a la cuestión del crédito y la tecnología, las mujeres van a tener derecho a la tierra apenas nominalmente, pero no lo van a tener sustancialmente. Entonces es muy importante ver que no es apenas un acto puntual, sino una serie de cuestiones interconectadas.

¿Cuál es el papel de las corporaciones transnacionales en la agricultura en Ghana?

Es una pregunta muy interesante para un país basado en la pequeña propiedad. Las corporaciones transnacionales actúan en diferentes niveles en la agricultura.

En un primer nivel, se involucran en la producción comercial a gran escala. Existen plantaciones de grandes corporaciones transnacionales en cooperación con socios de Ghana. Ellas necesitan tener algunos ghaneses como asociados porque es muy difícil adquirir grandes áreas y latifundios. La tierra es dividida en pequeñas propiedades productivas. Para adquirir 100 hectáreas de tierra usted tendría que expropiar 100 campesinos. Entonces, generalmente, las empresas se alían con socios ghaneses detentores de capital y acaban expropiando a los más pobres.

Un segundo abordaje, que está creciendo y siendo alentada, es el contract farming. En este tipo de acuerdo, las corporaciones no necesitan de una gran área de tierra. Lo que hacen es incorporar a los campesinos a una cadena global y estos pasan a producir para mercados externos en su propia tierra, de acuerdo con las instrucciones de las empresas transnacionales. Las corporaciones los abastecen de insumos, les dan soporte técnico y los patrones que tienen que seguir.

Otro modo de acción de las empresas es creando insumos, como agro químicos, pesticidas, semillas, todos controlados por el capital transnacional.

Y, obviamente, ellos están involucradas también en la venta de las cosechas, como el cacao o cualquier otra commoditie de exportación. Ellos venden, se quedan con la mayor parte de la ganancia y los agricultores solo se quedan con una pequeña parte de lo que producen.

Pero también hay otra manera importante como las transnacionales están involucradas en el sector agrario, que es la construcción de políticas públicas. Lo que ellos hacen es trabajar con los gobiernos, por ejemplo, los EUA, que es muy influyente en el diseño de políticas para la agricultora. Ellos pagan por la elaboración de políticas, apoyan oficinas en el Ministerio de Agricultura y así consiguen crear leyes a través del apoyo de corporaciones transnacionales.

A través de estos tres niveles — producción, distribución de insumos para la agricultura y de creación de leyes — todo el sector de la agricultura acaba en manos de las corporaciones transnacionales.

En su opinión, ¿cuáles son las iniciativas más interesantes de resistencia en la región?

Hay muchas iniciativas interesantes en desarrollo. Hay un movimiento en varios países africanos para combatir la apropiación de tierras. En muchos países, hay una recuperación de tierras que fueron apropiadas en gran escala. Están saboteando actividades, rechazando trabajos e incluso a veces, destruyendo cosechas. Esto está relacionado con el hecho de que los gobiernos no están prestando atención a los medios de subsistencia de esas personas. Entonces ellos tienen que, básicamente, cuidar de sí mismos.

Por ejemplo, recientemente en Ghana, mineros artesanales de sal lucharon contra una empresa que ganó el derecho de explotar la sal industrialmente en una gran laguna sin prestar a atención a las personas que, por miles de años, se ganaban allí la vida con la minería artesanal en pequeña escala. Esa es una de las iniciativas interesantes recientes. Por causa de todos estos años de privación, los pequeños propietarios están comenzando a organizarse mejor en movimientos populares y están siendo más efectivos de lo que eran.

También tenemos ejemplos de movimientos de personas sin tierra, particularmente en Sudáfrica, que también es un grupo muy vibrante, enfrentando años de expropiación e integrado a movimientos globales como la Vía Campesina, al cual pertenece también el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra de Brasil. Es un período animador en que los movimientos populares están encontrando sus voces en África y también se están se conectando con los movimientos globales por el derecho a la tierra.

Grupos por los derechos de las mujeres también hacen cosas semejantes. Y mi pesar es que no haya una interconexión fuerte entre los grupos de mujeres y los movimientos por el derecho a la tierra. Me gustaría ver eso. Me gustaría ver sinergias más fuertes entre estos grupos porque creo que sus luchas son muy similares; sólo parecen diferentes y a veces los movimientos que luchan por la tierra no consideran eso para enfrentar las cuestiones involucrando también los derechos de las mujeres.

Publicado originalmente en www.latinoamericaexuberante.org

Traducción: Luiza Mançano y Pilar Troya

Brasil de Fato

Foto agricultura CN.png
Agricultura CN.jpg

Clasismo y Aporofobia: Por qué se dice que Obrador no sabe hablar?

Clasismo y Aporofobia. ¿Por qué se dice que Obrador no sabe hablar?

Por Fabián Villegas.

Para cualquiera que gravita alrededor de los anaqueles del mundo académico, no son desconocidas ni ajenas las prácticas de discrimen de raza y clase que se ejercen a través de la cultura del elitismo lingüístico, el mandato ortográfico y el imperativo del acento “neutral”.

Las relaciones entre “aprender a hablar bien” y “escribir bien” fueron imperativos coloniales en los violentos proyectos civilizatorios de ciudadanización, ya sea esto en el México de Oaxaca, la India de Varanasi o la Australia de la isla del estrecho de Torres.  Es una obviedad decir que cuando mencionamos “imperativo colonial” no se reduce a los “meta relatos de las conquistas” sino a todo un conjunto de prácticas, estructuras, sistemas, discursos, instituciones racistas y pigmentocraticas sobre las que sean sostenido los Estados Nación desde antes de su fundación, durante su fundación, hasta el siglo XXI.

Lo que no resulta tan obvio para algunos guardianes minúsculos de la lingüística es que reducir nuestro papel en el lenguaje a vigilantes, wachimanes, guardaespaldas de la RAE, no solo es un comportamiento acrítico en términos epistémicos, sino que refuerza la posición colonial que hemos asumido históricamente frente al lenguaje y al conocimiento.

Petite Negre, Acento Cholo, español paisano, talking ghetto.

El “haiga” esta racializado, es una rúbrica del atraso, un olor apestoso que rompe los cercos sanitarios de la hispanofilia. A diferencia de lo que piensa Federico Navarrete con profunda ligereza e ingenuidad, los discursos y narrativas del discrimen no son solo discursos ni narrativas, son dispositivos que producen materialidad social, estratifican socialmente, naturalizan desigualdades, inferiorizan diferencias  y definen condiciones sociales de existencia. En el México “postcolonial” entrecomilladamente, “Dijistes” lleva uniforme doméstico, uniforme de seguridad privada, duerme en el piso o en cuartos de servicio.

Tal como en el 2006, me produce mucha risa el argumento recurrente de ciertos sectores de la clase media politizada y despolitizada, que sostienen casi como una preocupación nacional que López Obrador no sabe hablar, o habla de tal o cual forma que muestra poca preparación. Está claro que para los valores culturales de la identidad blanca criolla el acento de Villa Hermosa no ennoblece el imaginario colonial de un hombre de estado, esta también muy claro que para la identidad blanca criolla un “Fuistes” o una pronunciación de inglés machacado es un disparador para su imaginario clasista y aporofobico.

Bien decía un comediante sudafricano que “un acento vale más que mil palabras, el verdadero significante está en el acento”. Sino recuerden aquel caso emblemático en términos de comunicación y análisis del discurso en el que participo el desafortunadísimo, patético e impresentable Gabriel Quadri en el debate del 2012. Ahí si con una ignorancia, desconocimiento, y estupidez abismal haciendo propuestas de campaña proto fascistas, que para un sector se vieron como frescas, renovadas, joviales y cool en la medida en que se pronunciaron con un acento que interpelo las fibras morales de una clase media aspiracional, y despolitizada.

López Obrador habla como tiene que hablar, fiscalicémosle los argumentos y la convicción eso es lo importante.

 

amlove.jpg

TRABALENGUAS: Resaca de un segundo debate.

TRABALENGUAS

Resaca de un segundo debate.

Por Fabián Villegas.

 

No es una ligereza afirmar el nivel de envilecimiento miserable al que la clase política ha arrastrado la discusión de lo político, o dicho en otro sentido, no es una ligereza afirmar el nivel de envilecimiento miserable en el que la coyuntura electoral coopta la discusión pública de lo político.

El segundo debate para elecciones presidenciales en México 2018, paso de ser caricaturesco a funesto, funesto a patético y de patético a insolente. Quedo claro que sobre agenda migratoria hay lagunas abismales que se parchan con el ejercicio retorico de spotizar todo discurso, todo es compromiso, “Mi compromiso” como eje transversal de la política pública. La realidad es que el compromiso “migratorio” de las dos últimas administraciones ha estado engavetado en todos lados menos cerca del compromiso con la defensa de los derechos humanos. Si hay espectros en la pesadilla mexicana, que auspicien deshumanizantes vectores de opresión múltiple, uno de esos espectros es sin duda todo lo que enarbola la migración. El migrante que se va, la migrante que llega, los migrantes que están de paso, las migrantes que nunca llegan. Ni hablar de los refugiados, que eso se eludió o ni se entendió. Estoy totalmente convencido que el formato del debate entorpece y obstaculiza una discusión seria, estoy totalmente convencido que Leon Krauze es una de las representaciones más acabadas de mediocridad intelectual con las mismas pretensiones decimonónicas de su padre quien cree que el liberalismo es un signo de inteligencia y la bardolatria una rúbrica de la intelectualidad pública. Pero estoy aún más convencido que es una insolencia presentarte a un debate con el paquete de respuestas del Bronco, eso es impresentable. Como deleznable es simular con una oratoria de una falsedad escalofriante un mínimo de compromiso social, formando parte orgánica de la red plutocrática que ha despojado, empobrecido, encarcelado, desaparecido y matado a miles de mexicanos durante 3 administraciones. En ese sentido Ricardo Anaya no solo es un canalla, es un canalla esquizofrénico, que persigue en su retórica electoral al propio Ricardo Anaya. Con un poquito de dignidad el mismo debería de meterse a la cárcel por despojo, lavado de dinero, corrupción, y por ser artífice de pactos y negociaciones que han ido en contra de todo el pueblo de México.

Pero si de canalladas a canalladas vamos, la canallada demagógica de José Antonio Meade de mencionar a Nestora Salgado, y llamarla “secuestradora” sin ningún miramiento, estuvo en otra dimensión, sirvió para acreditar que el presunto “outsider de derecha”, esposo de la aristócrata que vela por el interés de los “pueblos originarios”, no es ni buena gente, (para quien con ingenuidad era receptivo de las estrategias pedorras de comunicación política del PRIsmo, ni está cerca de tener un mínimo de calidad moral,  es un tipo por demás torpe, oportunista, incompetente, cínico en su papel. Que en su calidad de candidato se atreva a llamar a Nestora secuestradora, no es un asunto menor, ni estrictamente simbólico, o electorero, refuerza la política agresiva de persecución, intimidación, criminalización y desaparición de miles de activistas y defensore/as de derechos humanos, que por más de 3 administraciones han sido objeto de prácticas de terrorismo de Estado.

¿Andrés? Mejor.

“La política es una de las ciencias más exactas, es matemática pura”, decía un apostador, por eso, “nunca hay que dejar nada al azar”.

anaya..jpg

Lula y Latinoamerica. Neogolpismos explicados a ciegos y distraidos.

Lula y Latinoamérica. Neogolpismos explicados a ciegos y distraídos.

Por Fabián Villegas

 

Decía un filósofo nigeriano que entre entender y no entender hay más de 10 de categorías, recurro a la cita con mucha frecuencia, pue explica con precisión el reduccionismo analítico, la fetichizacion de ciertas narrativas y la desinformación rampante con las que se escrutinan las coyunturas políticas.

 La persecución política emprendida contra el ex presidente y actual virtual candidato a la presidencia de Brasil Lula da Silva, ha confirmado lo obvio y lo menos obvio, por un lado el proyecto neo golpista y desestabilizador de la elite más recalcitrante del conservadurismo latinoamericano a través de guerras de alta y baja intensidad, concentradas y legitimadas desde las artimañas y argucias del congreso y el aparato legislativo, que bien podríamos signar su inauguración con el golpe de Estado en Honduras al ex presidente Manuel Zelaya.

 Por otro lado ha confirmado algo menos obvio, el sismo ideológico que han generado las narrativas de los Thinks Tanks de laboratorio privado de derecha para hacer del concepto de “no más corrupción” el significante democrático del siglo XXI en la región.

Ojo, con esto no se trata de trivializar las luchas encarnizadas contra la estructura de corrupción sobre las que se ha sostenido la construcción del Estado, la clase política y la plutocracia latinoamericana, se trata de identificar el uso y la instrumentalización que la clase política hegemónica le ha dado a la lucha “anti corrupción” y al “saneamiento de la administración pública” como estrategia desestabilizadora, persecutoria, de procesos democráticos en la región.

En donde la eficacia de la narrativa reside en generalizar y confundir todo con todo, meter todo en un mismo saco y hacer una analogía entre el caso de Odebrecht dominicana, México, Iván Zuluaga en Colombia con el caso de Dilma, Lula, Zelaya, Kuczynski por decir algunos y celebrarlo ingenuamente bajo el imperativo de “impartición de justicia” en la región. Paradójicamente en ese ejercicio “celebratorio” de impartición de justicia no ha sido judicializado ningún presidente ni alto funcionario de la derecha Latinoamericana, con todo y las miles de evidencias, sobre tráfico de influencias, sobornos, sobrevaluaciones, licitaciones fantasmas, financiamientos ilícitos etc.

Los únicos que han caído han sido chivos expiatorios, que sirven para acreditar el simulacro regional de impartición de justicia y saneamiento de la administración pública, de cara a las acusaciones sobre el uso faccioso de las fiscalías, el congreso y el aparato legislativo para cazar y dar golpes de estado a los procesos democráticos en la región. Como es el caso del expresidente de la cámara de diputados de Brasil, orquestador técnico del impeachment contra Dilma, Eduardo Cunha, hoy sentenciado a 15 años de prisión por lavado de dinero, y corrupción. La pregunta es: donde se quedaron las investigaciones sobre Macri, Juan Manuel Santos, Roberto Prieto, Danilo Medina, Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón, Leonel Fernández, Álvaro Uribe, Aecio Neves, Michael Temer, Juan Carlos Varela?

Un error fundamental en el análisis es por ende estar totalmente ignorantes al complot y la articulación estratégica de la derecha regional detrás de la instrumentalización del caso Odebrecht. Como es absurdo aquel juicio inquisitorial que hace de Lula casi el máximo dueño o representante de Odebrecht. Vale la pena hacer la acotación, Odebrecht es una constructora privada de Brasil, no es Lula, ni es Brasil. Para a quien se le olvida Odebrecht es una empresa privada que surgió directamente del gobierno de la dictadura militar en 1970, con profunda vinculación con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y con el Banco Mundial (BM), cuyo principal accionista es Estados Unidos (EE.UU). Vaya paradoja, la investigación empieza formalmente en Washington, y quien termina siendo presidente con menos del 15 % de apoyo es Michael Temer, ex informante de la C.I.A para EE.UU en Brasil.

Dicen en la calle que si en algo hay que conservar el fetiche de la “prueba” es en materia de derecho. Hay quienes incluso se atreven a argumentar que la falta de las pruebas contra Lula es algo casi secundario. Nada puede ser secundario cuando las únicas pruebas disponibles son los testimonios del dueño de una constructora privada que a través de su “confesión” cabildea la baja de su condena penitenciaria. Única prueba.

Si hay un espacio geográfico donde no complejizar es lo verdaderamente “antidemocrático” ese es Brasil. Un país continental con transiciones históricas muy recientes que van del sistema de plantación a la dictadura militar, y de la dictadura militar al único espacio de oxigenación y potabilidad democrática con el Lulismo para pasar nuevamente con el golpe de Estado a la expresidenta Dilma Rouseff desde el 2016 a la fecha a manos de una elite evangélica racista, conservadora, machista de ultraderecha que en 30 días logro echar para atrás el país 30 años, logrando desmantelar organismos, instituciones, procesos que eran fruto de las conquistas democráticas y políticas del Brasil de la post dictadura. Entiéndase la eliminación del Ministerio de Igualdad Racial y Derechos Humanos, el Ministerio de la mujer, el Ministerio de desarrollo agrario, el vaciamiento del Ministerio de Cultura ahora presidido por un “creacionista”, etc.

Si algo se ha hecho bajo la administración de Michael Temer en un año y medio es construir las condiciones legales para desmantelar cualquier expresión política, legado socio-cultural de ese ciclo progresista Brasileño que inicio en el 2003 con la presidencia de Lula da Silva. Una de esas condiciones es justamente inhabilitarlo “legalmente” para impedir a toda costa la candidatura a la presidencia para las elecciones de presidencia del 2018, en la que llega en las encuestas con una mayoría avasallante de 45% de intención de votos, frente a un 16% inflado del segundo puntero en las encuestas, Jair Bolsonaro. Jair Bolsonaro es un militar, del ala más radical de la ultra derecha brasileña, de formación política de la dictadura militar, que se ha posicionado abiertamente en favor de la militarización, el uso de la tortura en tareas de seguridad e inteligencia, se ha opuesto frontalmente a las cuotas de igualdad racial, posee la intención de “armar” campesinos, que no es otra cosa que generar estrategias de paramilitarismo para combatir al MST (Movimiento de los sin tierra) al que considera una cáncer de la sociedad rural brasileña. Ha condenado públicamente la homosexualidad y se ha posicionado en contra del matrimonio igualitario, y reconocimiento a derechos políticos y civiles de la comunidad LGBT.

Frente al simplismo analítico de quien cree que las palabras “caudillo” o “populismo” son significantes políticos de atraso y maldad en Latinoamérica, herramientas conceptuales de la ciencia política, el pensamiento complejo, o de quien reduce todo el proceso de democratización en Brasil por el Lulismo a “fue un cabildero”, creo “lógicas subimperialistas”, hay una avalancha de conquistas políticas históricas, una marea de conquistas en el campo democrático que trastornaron la historia colonial-esclavista, dictatorial-fascista, racista-necro política de Brasil.  

Coincido con que en Lula no se puede esencializar mesiánicamente la voluntad política y el horizonte utópico de 200 millones de brasileños, coincido en las deudas de Lula con organizaciones sociales de base, sindicales, movimientos sociales, grupos indígenas, faveladas y favelados, mujeres y jóvenes de la periferia. Y también coincido con esos mismos grupos y estas mismas personas que ven en Lula un interlocutor de los procesos democráticos y de transformación social en Brasil, hasta ahí, sobre todo de cara un proceso de derechización rampante que ese significa sobre todas las cosas desaparición, empobrecimiento, criminalización y muerte.

Usted puede “deconstruir” con la boca, pero no deconstruye realidades más allá de sus palabras y su boca, otra cosa muy distinta es romper históricamente en 15 años y en colectividad con algunas pautas Maltusianas y alejar a 40 millones de personas de la pobreza.  Se dice fácil y también se dice con la boca.

Nada es casual, ni accidental en el horizonte, toda la región está enfrentada a un escenario de alerta y emergencia.

 

Larga vida Marielle Franco.

 

 

Lula_preso_ditadura.jpg